viernes, 30 de noviembre de 2018

José Agustín Goytisolo







Esa flor instantánea

 

Miedo a perderse ambos,

vivir el uno sin el otro:

miedo a estar alejados

en el viento de la niebla,

en los pasos del día,

en la luz del relámpago,

en cualquier parte. Miedo

que les hace abrazarse,

unirse en este aire

que ahora juntos respiran.

Y se buscan y se buscan

esa flor instantánea

que cuando se consigue

se deshace en un soplo

y hay que ir a encontrar otras

en el jardín umbrío.

Miedo; bendito miedo

que propicia el deseo

la agonía y el rapto,

de los que mueren juntos

y resucitan luego.





Isabel Rezmo










TODO ES MAR


Todo es mar.
Mar insinuoso,
nostálgico, lleno,
pleno, vacío, uniforme.
Sosiego, luna, cáliz elocuente.

Y todo a pesar del mar, es mar.

Dentro de la orilla, del presente, de la arena,
de las caracolas inciertas que se van abriendo
a los ojos, a las manos, al sexo, a tu voz.

Mar como las olas, las caracolas, los arrecifes,
la roca, la cala donde decir te quiero es un amparo para el amante.
Donde se sufre, se piensa, se suspira, se masturba el deseo, la lágrima, el desgarro, el grito, el perfume, la indolencia, la vida,
la plena soledad del fantasma.

Y tiene infinidad de nombres, o se llama como uno le place, como uno lo piensa, lo dibuja, lo alimenta, lo sueña, lo fantasea,
Lo calienta, lo vive, lo ama, lo desgarra, lo pierde, lo odia o lo acuna.

Todo.
Absolutamente todo es como un mar que recorre
el río, lo acuesta, lo desnuda, lo atrae, lo lleva, lo salpica,
al único y real océano que muere en nosotros.

I REZMO



Carmen Martagón ©








Tanto...
Un suspiro, dos.
Tu boca tentadora pegada a la mía, sin rozarla.
La yema de tus dedos surcando mi hombro desnudo,
y un mechón que se escapa
para caer distraído entre los pliegues del cuello.
Un nuevo suspiro, dos o más.
La llama del deseo en los ojos
y ese mordisco incitante en la comisura.
Pellizco que recorre mi piel como una fuente inagotable de energía,
tu energía.
Despierto acurrucada, con las manos temblando sin motivo,
la garganta seca, el sueño desvelado,
tu boca tentadora, pegada a la mía.
Hace tanto que duermo sola...





Mari Nieves Sirvent




De tanto mirarse en el espejo,
se inventó una vida irreal
y paralela al resto de los mortales.

Atravesando el cristal
se instaló de lleno
en el espejo,
jugando a conjugar verbos
en todos sus modos,
buscando, incesantemente,
esa felicidad inalcanzable
para los corazones vacíos
que anteponen
los aplausos fríos
a los abrazos cálidos
y sinceros.

Usa las palabras
como armas afiladas
y de doble filo,
hurgando en las viejas
heridas
provocadas por sus juegos
de antaño
y que - a día de hoy-
son un secreto a voces
del que intenta justificarse
con sus idas y venidas.



©MNieves






Creo que ante las provocaciones, la mejor actitud es el silencio...
Yo no juzgo, simplemente me defiendo.









jueves, 29 de noviembre de 2018

Javier Irigaray










El principio de Peter (Pan)
 

Yo maduré
a los diez años.

Caí de un árbol
y me rompí
el cúbito
y el radio
izquierdos.

Prometí
no volver a madurar.

Nunca.
Más.



Puerta de yerro  ( Editorial Vitruvio )






lunes, 26 de noviembre de 2018

Gloria Fuertes





DESDE ESTE DESIERTO DE MI PISO

De este manantial de soledad exterior,
me brota continuamente
el agua clara de la paz;
el silencio interior me acaricia
como no sabe hacerlo ningún humano.
El silencio interior se manifiesta
y me escucho,
—aunque oigo también
los mil ruidos de la autopista
a la que dan mis terrazas—.
desde mi celda,
entre el asfalto y las golondrinas
trenzo el puente invidente
por el que paso a meditar,
que no puedo prescindir aún de las personas
de este mundo que me rodea,
que me conoce,
—o que no me conoce—,
que me adula
o hiere o ama
o envidia.

Desde este desierto de mi piso
amo en soledad a todos
y rezo un poema por los analfabetos del amor.











Teresa Martín Ruiz







Mis mandamientos. Y son más de diez... 

No te cruces de brazos ante ciertas situaciones.
No seas cobarde.
Que nadie pise tu amor propio y tus derechos.
Que nadie te tache de la lista si estás en ella.
Que nadie manipule tu oportunidad.
Que nadie te utilice a su antojo y después te eche a la papelera.
Dí no a lo que no creas. A lo que no se ajuste a tu tiempo, a tu forma de proceder. A tu forma de pensar y actuar. También es una opción; la tuya.
Que nadie te haga tanto daño que no puedas reaccionar y no sepas cómo volver a ponerte en pie.
Sé fuerte. Aliméntate con la razón, la inteligencia y la determinación propia.
Reacciona. Lucha. Reivindica. Opina. Habla. Nunca grites.
Escucha a l@s que saben.
Aprende...sin límite.
Y trabaja...
En lo que puedas.
En lo que sepas.
En lo que te inventes.
Y realiza un trabajo de excelencia.
Esmérate en lo que haces.
Deja tu impronta. Tu sello. Tu huella.


Pero reacciona.
Los brazos están para dejarlos hacer,
no para cruzarlos o dejarlos caer.
No te sientes a esperar.
Busca.
Nunca dejes de buscar.


Foto: Ileana Serban




domingo, 25 de noviembre de 2018

Katie Melua - I Will Be There (Full Concert Version) - Official Video

Gioconda Belli (Managua, Nicaragua, 1948-)







Y Dios me hizo mujer

Y Dios me hizo mujer,

de pelo largo,

ojos,

nariz y boca de mujer.

Con curvas

y pliegues

y suaves hondonadas

y me cavó por dentro,

me hizo un taller de seres humanos.

Tejió delicadamente mis nervios

y balanceó con cuidado

el número de mis hormonas.

-

Compuso mi sangre

y me inyectó con ella

para que irrigara
todo mi cuerpo;

nacieron así las ideas,

los sueños,

el instinto.

-

Todo lo que creó suavemente

a martillazos de soplidos

y taladrazos de amor,

las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días

por las que me levanto orgullosa

todas las mañanas

y bendigo mi sexo. 












" Nosotras tenemos la palabra " . Pósito Linares. Recital músico-poético


martes, 20 de noviembre de 2018

Ángela Figuera Aymerich






Éxodo
 

Una mujer corría.
Jadeaba y corría.
Tropezaba y corría.
Con un miedo macizo debajo de las cejas
y un niño entre los brazos.

Corría por la tierra que olía a recién muerto.
Corría por el aire con sabor a trilita.
Corría por los hombres erizados de encono.

Miraba a todos lados.
Quería detenerse.
Sentarse en un ribazo y con su hijo menudo.
Sentarse en un ribazo y amamantar en paz.

Pero no hallaba sitio.
No encontraba reposo.
No lograba la pausa sosegada y segura
que las madres precisan.
Ese viento apacible que jamás se interpone
entre el pecho y el labio.

Buscaba cerca y lejos.
Buscaba por las calles,
por los jardines y bajo los tejados,
en los atrios de las iglesias,
por los caminos desnudos y carreteras arboladas.
Buscaba un rincón sin espantos,
un lugar aseado para colocar una cuna.

Y corría y corría.
Dio la vuelta a la tierra.
Buscando.
Huyendo.
Y no encontraba sitio.
Y seguía corriendo.

Y el niño sollozaba débilmente.
Crecía débilmente
colgado de su carne fatigada.













 

lunes, 19 de noviembre de 2018

Mark Knopfler - The Long Road

Andrés Neuman








Líneas aéreas
Igual que cada vez al tocar tierra
confirmamos la vida
así, cuando te toco,
recomienza el amor.

Y así, tocando un lápiz, me son nuevos
el amar, la existencia,
las líneas en el cielo de una página,
el suave aterrizaje sobre un nombre.





 

Esperanza Ortega (Palencia, 1953)







Hay días
huecos
sin horas sin minutos
simas en donde las voces caen
como las piedras y se pierden

horas felices hay
también
y tú las acaricias con dulzura
para no perturbar esa frágil quietud
desprevenida con que posan sus alas

cuando se van
renuncias obediente
a perseguir su vuelo inalcanzable

De Mudanza, 1994










Octavio Paz, "Dos cuerpos" (1944) - Canal Encuentro

Octavio Paz








Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.





 

lunes, 12 de noviembre de 2018

Beatriz Alicia García







AUTORRETRATO EN TONOS GRISES

 
A veces hablo sola,
es decir, conmigo misma.
Los solitarios
tenemos esas mañas,
esos hábitos raros.
A veces, también, grito,
porque no me oyen,
o no me oigo.
Suelo encerrarme
a repetir femeninos rituales
ancestrales
-limpiar la casa, ponerme bella-.
no soy bruja, pero parece
que doy miedo,
soy diestra con la escoba y los cacharos,
sí.
También soy diestra
en decir verdades
en los momentos más inoportunos,
y en perder objetos y personas.
Ya no río mucho, ni lloro
tampoco, en exceso.
Cada vez soy más dada
a la soledad
y a defender mis convicciones
y desvaríos.
(¡Qué broma!).
Finalmente,
no saldré viva de esta historia,
no volveré a tener 20 años,
no volveré a vivir
cada minuto que pasa,
nunca más.
Entonces, ¿para qué complacer a extraños?
Mi efímera belleza aún me conmueve,
mis tontos deseos de amar
y ser amada.





Extraído de su blog: BITÁCORA PARA LUGARES REENCONTRADOS








Recital " Nosotras tenemos la palabra "


sábado, 10 de noviembre de 2018

Kate Tempest










EL INSTANTE

Los días, los días amanecen hasta consumirse.
Olvidaré lo que los llena.
Cada contacto, olor y sabor.
El sol, a punto de ponerse
jamás puede durar. Me rompe el corazón.
Todo gozo parece una amenaza:
aunque la belleza está en todas partes,
su sombra es del remordimiento.
Sin embargo, algo en el anochecer que se avecina
susurra que no hay que preocuparse.
No importa que perdamos el hoy,
porque todavía no es mañana.


de Mantente firme, Editorial La Bella Varsovia, 2016
Traducción de Alberto Acerete




 

martes, 6 de noviembre de 2018

Susana Benet (Valencia, España, 1950)









NO SE ATREVEN

No se atreven mis manos ni mi boca
a celebrar lo que la vida ahora
generosa me ofrece.

Incrédulos mis ojos
desvían la mirada.
Tan rara es la alegría.
Tan fugaz el placer cuando se alcanza.

Qué fácil ser feliz y qué difícil
será después
condenar al olvido tanto gozo.









viernes, 2 de noviembre de 2018

Vanesa Pérez-Sauquill






Una mamá de cuento
Dulce como la casa
de chocolate.
Fuerte como princesa
que va al combate.

Buena como un País
de las Maravillas.
Brillante como un sueño
de Campanilla.

Mágica como noche
de Cenicienta.
Alegre como el duende
que uno se inventa.

Paciente como mano
de carpintero.
Humilde como Arturo,
que fue escudero.

Sabia como las voces
del viejo bosque.
Curiosa sirenita
en el horizonte.

Valiente y decidida
cual leñador.
Bonita como todo
cuento de amor.


(Historias de papel. Santillana. Lecturas 1 Primaria)