miércoles, 29 de agosto de 2018

Clarilda Oliver Labra (1922-2018)






Declaración de amor

                                       Haz el amor, no la guerra...

Pregunto si llevo corazón
cuando despierto el peligro entre sus muslos,
si me equivoca
cuando preparo la única trinchera
en su garganta.

Yo sé que la guerra es probable;
sobre todo hoy
porque ha nacido un geranio.

Por favor, no apuntéis al cielo
con vuestras armas:
se asustan los gorriones,
es primavera,
llueve,
y está el campo pensativo.
Por favor,
derretiréis la luna que da sobre los pobres.

No tengo miedo,
no soy cobarde,
haría todo por mi patria;
pero no habléis tanto de cohetes atómicos,
que sucede una cosa terrible:
lo he besado poco. 





 

martes, 28 de agosto de 2018

Paco Ayala







CUANDO HABITA EL OLVIDO…




Cuando en tu mente habite el olvido,
cuando no puedas oír a tu memoria,
y las canas tiñan de blanco tu pelo,
mi vieja, querida, yo estaré ahí contigo,
para que no te falte ni gloria,
y puedas ver lo que yo, sin tú saberlo.

Cuando habite el olvido…
y te traicione tu inteligencia,
y se vayan de paseo los recuerdos,
yo estaré siempre contigo,
aunque en ti anide la indiferencia,
nunca te faltarán mis besos.

Traicionera enfermedad maldita,
que aunque nada tienes,
todo, absolutamente todo…
desaparece ante ti, te lo quita…

Cuando habita el olvido,
todo desaparece,
tus habilidades,
tus memorias,
tus recuerdos,
tus seres queridos,
tus conocimientos,
tu sabiduría…
y aparece el silencio,
también mi cariño,
y el de tus hijos,
y el de tu nieto.

Cuando habite el olvido…
y aparezca el silencio,
quiero que sepas, mujer,
que yo estaré ahí, contigo.


Paco Ayala (2012)





 

domingo, 26 de agosto de 2018

Ana García Briones









ESCUCHA EL VIENTO


Un dulce satén de palabras,                          
un canto a la vida
al corazón sencillo

Escucha el viento

Un nido de blancas golondrinas,
un atardecer con olor a flores.
un escalofrío en las venas

Escucha el viento

Un perfume sobre el musgo negro
un vuelo de pájaro herido,
un latido hermoso

Escucha el viento

Un mundo vacío de injusticia
un puente a la inocencia
a la paz del mundo.

Escucha el viento







Violines sin música

 





Concha García (Córdoba, 1956)







Es la una y treinta
medio cuerpo asomado
a la vida entera. Desapercibo
un raro calambreo que nace
en las piernas. Brilla lo que
queda de luna. Mis oquedades
buscan ritos, mis soledades
están sobre los zapatos
que he deshebillado
porque me ladeaba su presión.
Estoy entera como la vida que miro
como la vida que me deja
me deja medio cuerpo asomado
a ella.



Kepa Murua (Zarauz, Guipúzcoa, 1962)







HACIA LA NADA
 
Si alguna vez te sorprende el dolor
y te ataca por la espalda,
tirándote al suelo
y llevándote lejos, más lejos
de lo que te llevó la muerte
de las cosas bellas, no te rindas.
Levántate de nuevo y anda.
Anda con los ojos y camina
con las manos, sólo así verás
lo maravilloso que es respirar
con lo poco que tienes alrededor.

Si alguna vez te sorprende el amor
y te muerde el labio con palabras
de ensueño, arrastrándote con su lengua
a paisajes jamás imaginados
y pisados por el hombre, no te fíes.
Mira atrás y mira delante
y camina con los ojos cerrados
entre los escombros del engaño,
sabrás así que el destino te ha colocado
en un abismo que es fruto de esa pasión
que aún desconoces.

Si alguna vez te sorprende la vida
con un golpe certero que te da de frente
dejándote herido para siempre,
no pienses que eres el único.
Otros fueron calcinados en su propia suerte.
Pero no te aflijas ni te quedes quieto.
Arráncate el pecho, mira dónde duele
y por qué ha sido. Mira dónde vive la tristeza
que descubre el cielo, muy dentro.
Sólo así te salvarás de la nada.
Esta vez has sido tú el elegido.

(del libro 'No es nada')









viernes, 24 de agosto de 2018

Isabel Bono (Málaga, 1964)







deseo tener el pelo corto

como un niño

y ser hermosa

como una mujer hermosa



deseo ser octubre con charcos

y pájaros en las antenas



deseo ser un loco bueno



deseo no pensar

como no piensa un loco bueno

agarrado al tronco de un árbol




 

Luna Miguel (Alcalá de Henares, 1990)






El mundo no se puede acabar ahora. No se puede
acabar. Te he comprado un anillo de plata
para que nunca lo pierdas. Tómalo y toma tus
ojos. Póntelo y ponte tus ojos. La muerte no puede
ser experimentada ni por los vivos ni por los muertos,
escribió William T. Vollmann. La extraña claridad
de esta ventana solo me recuerda a una
gran epidemia.
Y si esto se acaba.
Dime.
¿Qué significa entonces quedarse solo?



martes, 14 de agosto de 2018

Mª Carmen Gallego














Nada.

Somos furia de mar,
cristales rotos
en baúles de otro tiempo.
Sin sol ni luna
no hay calor que mime el universo.
No somos noche, ni día,
solo mañanas dormidas,
somos páginas sin enumerar,
historias sobre papel
donde los escritos traspasan fronteras.
Resplandores de paisajes
que bordan el atardecer,
huellas pintadas sin tinta,
teloneros de teatro
recitando fantasías de otoño.
Somos polvo de arena
diluido en el abismo
de olas y no saber porque…


"Otoño en el Mar"




Glauce Baldovin (Río Cuarto, Córdoba, Argentina, 1928-1995)






Estoy tendiendo la cama, alisando las sábanas.
Un rayo de sol entra por la ventana, me resbala
                                    por las manos y cae al suelo, bajo el ropero.
Me detengo a mirarlo. A mirar el sol. Y cuando subo
                   la vista veo una mujer que me llama desde el espejo.
Me acerco al espejo. La mujer soy yo: Martina. La mujer
                                              mueve los labios, entrecierra los ojos.
Caen dos lágrimas por el espejo y cuando quiero secarle
                         las lágrimas, cuando quiero secarme las lágrimas
ella lanza un grito, retrocede, me da la espalda y huye.

El espejo queda vacío, y yo frente a él, sola.



 del Libro de María Libro de Isidro, Ediciones Argos, 1997


Presentación de Violines sin música en Aljaraque ( Club Social Bellavista )


sábado, 4 de agosto de 2018

Ángel González






Breves acotaciones para una biografía

 
Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo,
pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.




  




Malika El Bouzidi






MAR DE MI SUEÑO

Agua cristalina de color azul
espacio inmenso de mi sueño real
con olor marino y unas olas gigantes
déjame navegar en tu cuerpo ideal.
En tu espuma envuelvo mi cuerpo
y sobre la orilla la caracola de nácar
quiero viajar en la suave brisa
en el leve azul del inmenso mar.
Le susurré mis penas a la luna
con luces de mi alma invisibles.
Un barco hundido en tu fondo
besando las rocas y las olas sumergibles.
¡ Oh mar de mis sueños ¡
Al respirar el aire marino
en mis pulmones guardo tu olor
y llevaré mis recuerdos hasta tu fondo
para aliviar mi dolor.
¡Oh mar no rompas mi silencio
con el rugido de tu oleaje fuerte,
déjame soñar con tu sonido
y escuchar tu melodía en cada instante!
Sobre tu húmeda arena
quiero sentir el sabor de tu sal
y sumergirme como una sirena

dando una vuelta liberal.




viernes, 3 de agosto de 2018

Javier Irigaray








Los labios tienen

memoria, como el mar

y los abrazos.



Puerta de yerrro





Pedro Javier Martín Pedrós







Creo en la magia que nace
de los besos
que
despiden las estrellas.


Del libro: Travesía interminable







Jose Antonio Fernández García










Epílogo

Si alguna vez muero, no quiero hacerlo de espaldas.
Llevadme a la montaña y gritadle al viento mi nombre
antes de que anochezca, sin rabia ni dolor,
que parezca que aún permanezco despierto.

Si alguna vez muero, no arrojéis a los ecos mis restos;
que vociferen cuanto les parezca por mucho que crezca la hierba.

Si alguna vez muero no le pongáis trabas a los valles.
Llevadme hasta la desembocadura de un río
y dejadme desentrañar libre allí la inmensidad de los mares.

Si alguna vez muero, no permitáis que sea cadáver.
Desmantelar uno a uno cada miembro de mi cuerpo
y que liben libremente las abejas de mi piel
hasta endulzar la rigidez de las piedras.

Si alguna vez muero, no quiero hacerlo de veras.
Colocadme en una mano el pétalo de un lirio
y en la otra un libro en blanco de poemas.




jueves, 2 de agosto de 2018

@Carmen Castejón Cabeceira








Un día decidí quedarme contigo.
Solo yo se porqué
todas las banderas
ondean con tu nombre desde entonces,
detesto la humedad y el frío
y los vanos recuerdos
que caían en los huecos sin ti.