martes, 31 de julio de 2018

Marina Colasanti





LO SÉ, PERO NO DEBERÍA


Sé que la gente se acostumbra. Pero no debería.

La gente se acostumbra a vivir en un apartamento  interior
y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor.
Y como no tiene vistas, luego se acostumbra a no mirar hacia  afuera.
Y como no mira hacia afuera luego se acostumbra a no abrir de todo las cortinas.
Y como no abre las cortinas luego se acostumbra a encender más pronto la luz.
Y a medida que se acostumbra, olvida el sol, olvida el aire, olvida la amplitud.

La gente se acostumbra a levantarse por la mañana sobresaltado porque es la hora.
A tomar el café corriendo porque va atrasado.
A leer la prensa en el autobús porque no puede perder el tiempo del viaje.
A comer un sandwich porque no hay tiempo para almorzar.
A salir del trabajo porque ya es de noche.
A dormitar en el autobús porque está cansado.
A acostarse temprano y dormir profundo sin haber disfrutado el día.

La gente se acostumbra a abrir el periódico y a leer sobre la guerra.
Y aceptando la guerra, acepta los muertos y que haya una cifra de muertos.
Y aceptando la cifra acepta no creer en las negociaciones de paz,
acepta leer todo el día sobre guerra, sobre cifras, sobre su larga duración.

La gente se acostumbra a esperar el día entero y escuchar al teléfono: hoy no puedo ir.
A sonreír a la gente sin recibir una sonrisa de vuelta.
A ser ignorado cuando necesitaba tanto ser visto.
La gente se acostumbra a pagar por todo lo que desea y necesita.
A luchar para ganar el dinero con qué pagar.

Y a ganar menos de lo que necesita.
Y a hacer colas para pagar.
Y a pagar más de lo que las cosas valen.
Y a saber que cada vez pagará más.
Y a buscar más trabajo, para ganar más dinero, para tener con qué pagar en las colas en las que se cobra.

La gente se acostumbra a andar por la calle y ver carteles.
A abrir las revistas y ver anuncios.
A encender al televisión y ver publicidad.
A ir al cine y engullir anuncios.
A ser instigado, conducido, desnortado, lanzado a la infinita catarata de productos.
La gente se acostumbra a la polución.

A las salas cerradas con aire acondicionado y olor a cigarro.
A la luz artificial con su ligero temblor.
Al choque de los ojos con la luz natural.
A las bacterias del agua potable.
A la contaminación del agua del mar.
A la lenta muerte de los ríos.

Se acostumbra a no oír los pájaros, ni el gallo de madrugada, a temer la hidrofobia de los perros,
a no coger la fruta a pie del árbol, a no tener ni siquiera una planta.
La gente se acostumbra a demasiadas cosas para no sufrir.

En dosis pequeñas, intentando no percibir, se va apartando un dolor de aquí,
un resentimiento de allí, una revuelta allá.
Si el cine está lleno la gente se sienta en primera fila y tuerce un poco el cuello.
Si la playa está contaminada la gente solo moja los pies y suda en el resto del cuerpo.

Si el trabajo es duro la gente se consuela pensando en el fin de semana.
Y si el fin de semana no hay mucho que hacer la gente se acuesta temprano
y aún queda satisfecho porque siempre tiene sueño atrasado.

La gente se acostumbra para no rallarse en la aspereza, para preservar la piel.
Se acostumbra para evitar heridas, sangrados, para esquivarse
de la faca, de la bayoneta, para proteger el pecho.
La gente se acostumbra para proteger la vida que poco a poco se gasta y, que
de tanto acostumbrarse, se pierde de sí misma.











Paco Linares Lucena






MAÑANA SERÁ OTRO DÍA.

Si tus penas van por dentro,
haz de tus gestos sonrisas.
Si hay abrazos que a tu espalda
son puñales, son heridas,
nunca dejes de abrazar,
incluso a aquel que te olvida.
Si alguien acalla tus ecos
en espuria vocería,
nunca detengas el paso,
que es tu voz tu gran vigía.
Si te ignoran y desprecian,
y a tus ojos nadie mira,
sigue al frente tu camino,
esquivando tu caída,
con el rumbo firme y cierto,
zancada corta y altiva.
Si te anega la tristeza,
bébete a sorbos la vida,
y cuando ya nada quede,
convierte tu alma en poesía;
no olvides nunca mi canto:
«Mañana será otro día».







María Eloy-García (Málaga, 1972)

<






EL POETA COMO TIPO DE INTERÉS

el poeta no es un descendido
sino un tipo que asciende/
ni un libertador de patrias de aquí mismo
sino uno que se libra de la patria de sí mismo aquí/
el poeta se consume
y sus cantos son la oferta
de un dolor que es la demanda/
el poeta es una moda delirante y en alza
que pierde románticamente sus puntos
en el bosque de los precios al consumo
y es justo aquí y entonces
que pierde el interés

Pablo Neruda







ME gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto. 









 

lunes, 30 de julio de 2018

Chebazan Sancho




RECUERDO su piel de mujer como el eucalipto, sus brazos suaves de un apurado verde casi a punto de alcanzar el
asombro del amarillo dulce, viniendo hacia mí desnuda
en oleadas suaves.
Yo la recuerdo ahora, y mi memoria me asocia a sus
dorados pechos, y los vi deshojandose de puro abrirse,
y darse en aquella luz que ardía lentamente el hipoclorito.

*
RECUERDO su llegada muy despacio, hermosa, lentamente,
pálidamente dulce, caía, iba cayendo sobre mi cuerpo, a
intervalos se ruborizada; pero ella iba cayendo, como un
pañuelo de gasa, sobre mi cara maravillada,... expectante.

*
RECUERDO que cayó como una tenue rosa, cediendo se entregaba y se plegó dulcísima.

*
RECUERDO que todo sucedió, como acontece lo maravilloso.
Y luego vi su cuerpo, sus párpados, sus pechos dorados y
comprobé todas sus regiones como un lienzo de aire púrpura.

*
RECUERDO su cuerpo desnudo como el eucalipto concentrado, igual que si probara, por vez primera
su fruto más íntimo; igual que si quisiera recordar su porqué,
y duerme mi corazón -como un vaso, en la bandeja de tu vientre.

Che. (Nápoles)





De Roberto Juarroz





Lo enterraremos todo,
los brazos, el movimiento y la pala,
la pasión de los viernes,
la bandera de andar solos,
la pobreza, esa deuda,
la riqueza, esa otra.
Lo enterraremos hasta con sabiduría,
cortando sabiamente los terrones,
o cortándolos sin darnos cuenta, sabiamente.
Un resto de mirada
quedará flotando como un pincel absurdo
sobre la tregua doblemente fiel de todo ausente.
Y menos mal que no habrá nadie
para escarbar luego bien hondo
y descubrir que no hay nada enterrado.





Ana García Briones








A  Miguel Hernández 

 
Un poeta de Orihuela
reposa bajo la tierra,
sus versos han nacido
en los jardines del alma.
El viento danza
con mi pelo,
y los recuerdos
se rebelan contra el olvido.
Grito los silencios
de un joven poeta
sentado en el andén
del hambre.
Volando sus sueños
en la soledad del frío,
en paisajes verdes
alfombrados de esperanza.
Los años caen
como las hojas secas,
los besos se quiebran
en la boca del mundo.
Arde mi corazón
con abrazos de otoño,
miles de aromas
nacen en mi pecho





Miguel Hernández








Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
pena que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.

Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.

Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.

Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.




 

domingo, 29 de julio de 2018

walt whitman






No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.







sábado, 28 de julio de 2018

Alejandra Pizarnik









L'obscurité des eaux


 
Escucho resonar el agua que cae en mi sueño.
Las palabras caen como el agua yo caigo. Dibujo
en mis ojos la forma de mis ojos, nado en mis
aguas, me digo mis silencios. Toda la noche
espero que mi lenguaje logre configurarme. Y
pienso en el viento que viene a mí, permanece
en mí. Toda la noche he caminado bajo la lluvia
desconocida. A mí me han dado un silencio
pleno de formas y visiones (dices). Y corres desolada
como el único pájaro en el viento.










Joaquín Pérez Azaustre








 La pendiente


Miras abajo porque sientes
que todo lo que sientes
va a acabarse,

que el dolor sí se ha roto,
que hay un viento que anuncia
tu nombre y tu llegada a otras ciudades,

un lamento gris,
tus ojos que ahora sí lo entienden todo
y lo perdonan todo,

tus ojos que no miran
más que el vago contoneo de las cosas
para guardadas dentro,
que saben que la marcha
es una aceptación.

Antes de irte
quieres estrechar la mano del verdugo,
porque no deseas llevarte
nada parecido a un mal sueño.

Olvidas el dolor,
te están llevando,
parece que ahora estás mucho más lejos.




De "Delta" 2004
Visor Libros- Colección de poesía





Natalia Belleq








¿Por qué será que me tocas y me convierto en fuego?
¿Por qué soy agua cuando susurras?
¿Por qué cuando me amas,
me transformo en viento?
¿Por qué soy la tierra de tus huellas
en el firmamento?
¿Por qué somos raíces
en un paraíso desierto?
Y es que siempre dibujas paraguas en mis tormentas,
Y nos perdemos juntos en el camino de vuelta,
Y no hay montañas
que no podamos escalar,
Y si no puedo,
siempre me ayudas a trepar,
Y jugamos a la calma contra la tempestad.
Ahora que sabemos...
Lo que es el amor de verdad.





Pantano de Baños ( foto El Cotanillo )


sábado, 21 de julio de 2018

Jose Antonio Fernández García









A mi madre

Sucumbió el sol en tu mirada.
Descansa, madre, sobre esas nubes de algodón
donde tu alma se confunde con tanto Dios como es capaz
de bendecir el cielo. Soledad
enredada en mis cabellos. Vientre
de paz. Madre. Verso
desnudo y de amor
donde esculpir versos a manos llenas.
El cielo te guarde en su eternidad
en ese sol donde duerme el arco iris,
por muchas sombras de mis lágrimas
que me impidan, hoy, contemplar el cielo.







Pepa Cantarero





Niñez


Mi infancia son recuerdos de un patio de Baños
de un padre lejano, de un abuelo que lo suplía
y de una madre que penaba en silencio



El viejo eucalipto-en mi niñez,quinino-
sigue dando sombra,ahora el cemento duro.
A la fachada nueva le han quitado los arriates
de geranios y han cortado el enorme jazmín.



Todo es nuevo y desconocido
no recuerdo las cuatro últimas casas.
El quinino -ahora eucalipto-no huele igual.
La vieja tras la ventana.¿Puede ser Mercedes?
El pantano se enamoró una tarde de Lucía
y se la quedó para siempre.
Amparo ejerce de maestra en Granada
Eugenia se ha convertido en una camastrona
que me mira con recelo y de reojo.
No me atrevo a hablarle
Parece que hace frío , al menos yo tengo frío
¿Dónde están todos?¿Quienes son estos extraños?
Todo me es ajeno,molesto y confuso.






 

viernes, 20 de julio de 2018

Teresa Antares






Solamente un fracción fugaz de luz,
y como si un relámpago la iluminara,
se enciende... la vida,
recordando todas nuestras mañanas.




 





Roser Folch





Te vi marchar
a través del cristal
del silencio.
Nada que decir
pues la bruma
no deja ver
con claridad
el pensamiento.
No hay ruído
pero tras las paredes
escucho pasos
de hielo.
Es fría la noche
cuando la ausencia
se desnuda
y duermen los sueños.

Te vi marchar
a paso lento
bajo una lluvia invisible
de ecos.
Nada que pensar
pues la piel
no se estremece
a tiempo.
Suena la música
bajo los párpados
del recuerdo.
Juventud
Madurez
y bajo mis zapatos
el rumbo...
De un amor eterno.




martes, 17 de julio de 2018

VICENTE ALEIXANDRE







ADOLESCENCIA

Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar
por un puente a otro puente.

—El pie breve,
la luz vencida alegre—.

Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.

Pedro Javier Martín Pedrós







A todas la mujeres asesinadas
por los que jamás sintieron el significado
del verbo amar.



Han llamado a la puerta
de mis entrañas
para decirme que te fuiste
demasiado pronto
para siempre.

Nunca te llores a ti misma,
nunca te lamentes ante tu dolor,
agarra con fuerza tus silencios
y échalos a volar
hacia los caminos de la esperanza.

¿Sabes? Aún existen manos
limpias, abiertas,
dispuestas a curar tus cicatrices.
Créeme,guarda un espacio
en tu  jardín interior
para la dulzura.
A ti,mujer anónima,
mujer especial,
te dejo mi canasto
lleno de caricias.


Abriendo Ventanas









lunes, 16 de julio de 2018

Mark Knopfler - Brothers In Arms (A Night In London 1996)

Ana García Briones






Vamos a emigrar
del mundo que se ahoga
en un pozo maloliente.

Resucitar a la sombra
de los sueños
en un un vuelo alado
huyendo del frío invierno.

Vamos a emigrar
hacia la ruta de la vida
ponerle candados al dolor
y sembrar la música del amor
y la esperanza.











Violines sin música







Lola Fontecha






Sí,
me arriesgo,
sí,
arriesgo el todo por el todo,
porque a tu lado
la nada carece de significado.

Pongo mi envite sin condiciones
encima de la mesa,
sé a ciencia cierta
que ganada está la partida,
contigo y por ti
no podría ser de otro modo.

No hay dudas,
no existe la razón,
no hay preguntas
ni respuestas que clarifiquen sentimientos.

No requiero del detalle argumentado,
no pido más claridad en tus palabras.

No,
no quiero un papel firmado,
que pueda ser mojado con lágrimas.

¿Sabes qué quiero?

Seguir enamorada de tus ojos,
que sigas siendo tú mismo
sin aderezos contrahechos,
ni más parafernalia.

Quiero reírme con tus boberías,
ésas que acarician mi cara con tu sonrisa
aún cuando punce e inquiete su recuerdo
en la distancia.

Me aventuro a vivir la vida,
porque eso es lo que me ofertas…,
todo es nuevo a tu lado cada día
y a pesar de estar todo inventado
siempre pillas por sorpresa a la “sorpresa”.

Y digo alto y claro:
que no pretendo cordura
que me haga entender,
porque el amor “MAYUSCULADO”
ha sido lo que llegó a mi vida,
justo en el momento
en que rozaste mi brazo.



María Guivernau









HASTA SIEMPRE

"No te olvidaré nunca",
dijiste,
"Hasta siempre".
Y me dejaste con las lágrimas
columpiándose en las pestañas,
la esperanza tiñéndose de verde a negro,
un nudo de desolación
recorriéndome las entrañas,
parálisis en el pecho.
La puerta se cerró a mi espalda
y me asomé al abismo de tu falta
con tanto vértigo
que tuve que sujetarme
a los pocos restos de cordura
para no enajenarme por completo.
"No te olvidaré nunca", retumbando
en las paredes de mi cráneo.
Y, erizándome la piel,
el recuerdo de tus labios.
"Hasta siempre".
Después, silencio.
No ser, no estar, no aparecer.
Hacerme paréntesis,
pequeño y casi imperceptible garabato
en la intachable novela
de tu existencia.
Cerrarme sobre mí misma
aguardando el regreso del latido
y diciéndote:
"Hasta que la vida quiera".



viernes, 13 de julio de 2018

Stop al maltrato


Inma J. Ferrero​







Tienes el perfil
de un verso
entregado
a la penumbra.

Un perfil
manchado
por las huellas
de mis besos.


EL ACORDE PERTURBADO

ISBN: 9788494662249





Jose Antonio Fernández García






-¿Qué pretendes clavándome
tus ojos en los míos?
-¿Qué debería ver?

La luna reflejó llena la llama
desde la oculta sombra de aquel único
cuerpo erigido en dos:
como si dos perfiles enfrentados
huyeran del silencio
y procuraran luz desde el confín de la carne.

-¿Acaso debería responderte?
-No hay luz en tus ojos.
-¿Qué pretendes?

Se deslizó del cielo una cinta morada
-¿o fue aquella ventana abierta al océano?-,
y al golpear el suelo, se alertaron
las sombras, y huyeron.

-Enreda entre tus dedos este espíritu
hambriento, como anillo
que promete amor eternamente.
-¿Por qué deshabitarte?

Fue entonces, en aquel
instante, cuando el iris se anudó
a la cinta morada
hasta enlazarse al tiempo, a la luna
y su oscilante péndulo:
como criatura opaca
que se mece a la sombra del pecado.





 

jueves, 12 de julio de 2018

Ana García Briones










A veces,
me gusta
caminar descalza,
ligera de equipaje.

Vaciar los armarios
repletos de materia prima,
limpiar los cajones
y llenarlos de estrellas.

Me gusta,
escuchar el silencio
que grita callado.

Observar la mirada
de un niño,
oler a pueblo,
a esencia,
a piedra,
a tomillo y romero.

A veces,
me gustaría,
correr las cortinas,
para bañarme
en pantanos de agua dulce
y echarle suspiros al viento.


Partos de luz