jueves, 29 de marzo de 2018

Antonio Machado








Guerra De Amor


 El tiempo que la barba me platea
 cavó mis ojos y agrandó mi frente,
 va siendo en mí recuerdo transparente,
 y mientras más el fondo, más clarea.
 Miedo infantil, amor adolescente,
 ¡cuánto esta luz de otoño os hermosea!,
 ¡agrios caminos de la vida fea,
 que también os doráis al sol poniente!
 ¡Cómo en la fuente donde el agua mora
 resalta en piedra una leyenda escrita:
 el ábaco del tiempo falta una hora!
 ¡Y cómo aquella ausencia en una cita,
 bajo las olmas que noviembre dora,
 del fondo de mi historia resucita!




Julia Prilutzky





Dame tu brazo, amor, y caminemos,
dame tu mano y sírveme de guía.
Ya no quiero saber si es noche o día:
mis ojos están ciegos. Avancemos.

Dame tu estar, amor, en los extremos,
tu presencia y tu infiel sabiduría:
por los caminos de la sangre mía
ya no sé si es que vamos o volvemos.

Y no me digas nada. No es preciso.
Deja que vuelva al pórtico indeciso
desde donde no escucho ni presencio:

Todo fue dicho ya, tan a menudo,
que ahora tengo miedo, amor, y dudo
de aquello que está al borde del silencio.






miércoles, 28 de marzo de 2018

Baños de la Encina , Centro Escolar Santo Reino


Walt Whitman







Quédate hoy conmigo
 
“Quédate hoy conmigo,
vive conmigo un día y una noche
y te mostraré el origen de todos los poemas.
Tendrás entonces todo cuanto hay de grande
en la Tierra y el Sol
y nada tomarás ya nunca de segunda ni de tercera mano,
ni mirarás por los ojos de los muertos,
ni te nutrirás con el espectro de los libros.
Tampoco contemplarás el mundo con mis ojos.
Ni tomarás las cosas de mis manos.
Aprenderás a escuchar en todas direcciones.
Y dejarás que la esencia del Universo se filtre por tu ser”.



Javier Puche









Escribir es estar escribiendo. Y haber escrito. No tanto pensar en escribir, que también. No tanto anhelar la escritura, que también. Es anhelarla y convertirla en real de inmediato o casi. Materializar sin dilación el anhelo de escritura. Cumplir el deseo. Dejarnos atravesar por él de arriba abajo. Volcarlo irresponsablemente sobre la mesa, con incómodo placer. Porque escribir es sentarse a escribir. No pensar en sentarse a escribir algún día y dejar que transcurran los siglos. Escribir es mover las manos rítmicamente para que las palabras bailen. Propiciar la danza e ignorar la muerte.



Luis Rosales








Porque todo es igual y tú lo sabes



PORQUE TODO ES IGUAL Y TÚ LO SABES,

 has llegado a tu casa y has cerrado la puerta
con aquel mismo gesto con que se tira un día,
con que se quita la hoja atrasada al calendario
cuando todo es igual y tú lo sabes.
Has llegado a tu casa,
y, al entrar,
has sentido la extrañeza de tus pasos
que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,
y encendiste la luz, para volver a comprobar
que todas las cosas están exactamente colocadas, como estarán dentro de un año,
y después,
te has bañado, respetuosa y tristemente, lo mismo que un suicida,
y has mirado tus libros como miran los árboles sus hojas,
y te has sentido solo,
humanamente solo,
definitivamente solo porque todo es igual y tú lo sabes. 








martes, 27 de marzo de 2018

Angel Marcelo

  






¡BUENOS DIAS AMOR!

Yo elijo quererte
cada día al despertar
por si de noche
mientras duermo
hubiera ocurrido un cataclismo y te olvidara.

La rutina es muy simple:
paso la lengua por mis labios
huelo profundamente mis manos
estiro el brazo al lado vacío de la cama
y te toco, porque estás allí aunque no estés,
luego me abrazo a la almohada
que siempre tiene tu perfume
y te sueño en duermevela unos minutos

y es entonces cuando me incorporo
porque suena en la Ser la señal de las ocho,
cojo el móvil y te escribo el primer mensaje:
“buenos días amor”.

©marcelosaffores


 

Lucrecia Lopez Guirao










POETAS EN LA SOMBRA

Me gustan los poetas que pasean
sus versos en pijama,
los que sorprenden con esa palabra
que se ha desgastado de usarla.
Me gustan los poetas que escuchan
mientras descorchan su corazón en un libro.
Aquellos poetas que dejan la puerta abierta,
para que entren otras letras.
Los que ceden su luz a otras voces,
los que prestan el sonido a un verso,
los que aguardan que un temblor
les asalte, mientras escalan un día.
Me gustan los poetas clásicos,
que labraron sus letras a golpe
de miedo.
Los enamorados, que ocultaron
su amor en las páginas de un libro,
o los que lo gritaron con el viento en contra.





lunes, 26 de marzo de 2018

Baños de la Encina ( Foto de Eduardo Muñoz-Cobo )


Fernando Sarría



A veces pronuncias la palabra agua y eres tú,
otras veces dices hielo y también eres tú.
Sostener una mirada 
cuesta más que besar unos labios. 
Encender el amanecer desde las sombras 
solo se consigue

con el silencio habitado

por el canto de un pájaro.
Tener la vida sin respuestas es lo cotidiano,

también lo es estar solo,

en medio de una mirada y su respiración.
Nunca la vida nos reserva un tiempo de espera,

aunque es cierto que cuando el mundo se silencia,

un corazón, a veces, no puede soportar la soledad.



Poemario “Silencio (por favor)” Editorial Lastura 2014








Francisco Espada Villarrubia




MIRO TU ROSTRO EN EL SILENCIO 


Mamá, ya hace diez largos años que eres
Silencio; una estampa cálida, disecada,
como aquel rebaño de lana
que se esparcía por tu cobertor
y me abrigaba con brazos amorosos.

Miro tu rostro en el silencio opaco de la noche
y me alumbras todas las incógnitas,
y me resuelves todas las ecuaciones,
todo el misterio que encierra lo desconocido
al que me conduces con mimo de tu mano.

Mamá, ¿recuerdas aquel soplo bronquial
en el que yo terminaba una sesión de toses
y tú remediabas haciéndome beber leche calentita?
Tu no lo sabes, pero eres presencia viva
y vivaz en este día a día donde reina tu ausencia.

No dejo de sentir tu mano sobre mi cabeza,
tu terco pulso perseverante y desmedido,
el brillo y el destello de tus ojos pastoreando
la ola carmesí que orla mi esperanza
de optimismo y de tozuda certeza. Mamá.

Óscar Rodrigáñez Flores









Flores ceniza

Hoy te he comprado flores
y las he vuelto a ver, en la calle por la noche,
tal vez algún día las aceptes
o simplemente estarán cerca de ti,
volveré, otra vez, mañana

y pasado
              y al otro.

El espacio vacío entre nosotros
tenemos que rellenarlo
con piropos o caricias nocturnas.


Presiento que no quieres nada,

me das frío y desolación primaveral.
No brota amistad,
                             amor,
                                       solo odio,
un odio,que bajo tierra, me sigue
atormentando, cuando me traen flores.








miércoles, 21 de marzo de 2018

ISABEL REZMO













HUMO

La carne no existe si no hablara.
Si no se confundiera con sus manos.
Si sus piernas no fueran el camino de sus huellas.
Si su sexo no fuera el placer de su cintura.
Si una sola existencia no convirtiera
la eternidad en un flujo de la conciencia.
Inevitable la no-vida en una botella.
Mientras, destruimos la levedad del ser
en una continua compraventa.
Saludemos los años perdidos mientras
creamos que nadie nos oye.



TEMPO, 2018
Editorial Nazarí







Poetas en Red Badajoz ( 16,17, 18 de marzo )




martes, 20 de marzo de 2018

Arturo Tendero









DÍAS ADORMILADOS

Días adormilados
bajo la umbría roja
que se cae a pedazos
junto al río, llevadle
a quien me lea,
intacto, este paseo,
que sepa esta quietud,
igual que si conmigo
la mirase.


 (de: "Cosas que apenas pasan" - Edit. Hiperión) (fotografía: Susana Benet)



©Carmen Castejón Cabeceira









No se como decirte que la noche me ha envuelto
con sus sombras más tristes,
tal vez porque te has ido
y me detuve sola,
entonces las estrellas cayeron en penumbra
y una ráfaga húmeda
de silencios cortados, me derrotó la calma.
Yo se que no he perdido los rastros de tu nombre,
porque siempre me vuelves,
y es que el tiempo sin ti me nace eterno,
aunque será mejor que ni siquiera sospeches
que tendida en la cama yo te espero,
donde tu me dejaste,
sin moverme de ti ,con los vértices vencidos.




 


 

jueves, 15 de marzo de 2018

Laura Gutiérrez Cortès








Tus silencios descansan,
en el manantial dorado de mi espalda.
En el susurro frágil de un beso,
nuestros porqués desaparecen callados.

Las cordilleras halagan el caminar de tus dedos hasta llegar a la cumbre,
y en la distancia entre la oscuridad y la luz eterna, mi cielo despejado,
se abre hacia tu infinito.

No hay majestad divina,
que frene ésta pasión en plena hoguera, ni demonios blasfemos, que critiquen a escondidas.

En la marea de nuestras sábanas revueltas, queda la espuma de dos cuerpos moribundos de amor.
La orilla vuelve a ser del mar...


- Y ahora duerme-




Ben Clark (Ibiza, 1984).








SELF-SERVICE

Yo nunca he pretendido nada más:
estar vivo y consciente cuando mueras;
porque yo no me fío,
porque al final no hay nadie más que uno
mismo y su tozudez y, claro está,
su amor.
Haz con tu vida lo que quieras,
no te estoy proponiendo ningún pacto.

La gente es cada vez más y más joven
y no es justo exigirle lo imposible.

Así que me reafirmo y me prometo
y me cuido y procuro no morir
para hacerte vivir un poco más,

en mí.


martes, 13 de marzo de 2018

Pedro Javier Martín Pedrós.










Dedicatoria a un libro

Permíteme, como entraña mía que eres, que te
cuente algunos sentimientos de AMIGO DE LA VIDA:


Cada amanecer y cada puesta de sol son distintos.
No te canses nunca de saborearlos.
Siento lo que han sentido otros y lo han dejado en
El aire para que yo respire.
El compartir la vida, sentimientos, es lindo y no
pasa de moda.
Estoy pensando que cada uno de nosotros
Tenemos que ir cambiando lo que no nos guste de
La vida, hacer nuestra revolución casera.
Siento que la lluvia se puede escribir y me gusta.

A mi hijo Javier.


HUELLAS DE AGUA



Silvia Cuevas-Morales




Bajo la lluvia un hombre
interpreta el Ave María con su violín



Te pienso con los ojos secos.
Evoco nuestro último beso
hace treinta y siete años.
El último abrazo,
la última mirada.
La habitación estéril,
la tenue luz de un sol
que no se atrevía a brillar.
Tu cuerpo vencido,
tu sonrisa triste,
tus hermosas manos
entre las mías,
y me duele haber superado tu edad.
En la calle,
sigue lloviendo sin cesar.



Dedicado a María Victoria Morales Bustamante (Santiago de Chile, 16/6/1928 - Melbourne, 

11/10/1980)

















lunes, 12 de marzo de 2018

Pantano del Rumblar ( Baños de la Encina ) Foto El Cotanillo


Sara Zapata






Porque nací mujer
llevo en mi retina
los pucheros de mi abuela,
las manos agrietadas
de la señora Mercedes,
el olor a lejía en los abrazos
de mi tía Soledad.
Porque nací mujer
sé encontrar lo que otros pierden,
sé dónde, cuándo y cómo
hacer la compra, bajar la fiebre,
limpiar, perder sueños,
inventar aves, curar heridas,
apartar la pereza,
cortar flequillos,
convertir vacío en lleno,
aflorar entre la escarcha,
remendar tristezas...
Porque nací mujer
llevo el peso de cien vidas
mientras cien hombres
se almidonan el ego,
cubren sus miserias de esparto,
juegan al escondite
con el paso del tiempo,
hacen de su ineptitud pan duro,
de lo cotidiano hazaña.
Porque nací mujer
me rebelo contra
la norma de este patriarcado arcaico,
pido amor y no soga,
igualdad sin compasión,
valentía contra
la autocomplacencia,
lo palpable frente al verbo.
Porque nací mujer
me alzo
sobre mis antepasadas
escalando por sus manos de hiedra
para hacernos visibles
hasta que sus ojos
se pongan a la altura de los nuestros.



PILAR S. TARDUCHY








CÓCTEL  DE  INMADUREZ

Esta noche vivo
las circunstancias
que me impone
el tiempo de compartir contigo.


Tu sed de ambición
ciega,idolatra tus versos
del silencio amargo.


Tu abecedario
de símbolos rumiantes,

jamás tendrá
la elegancia de saber
escuchar y pedir perdón.


Tu alma solo escupe
críticas de niño-adolescente
que nunca
compartió un solo deseo.


Ya no tienes edad
para rebelarte con ira,
busca tu momento
y aprende a mirar.


Ahora los velos de luna
buscan tus pasos
para darte aliento.




 

Grito de mujer Córdoba