viernes, 12 de enero de 2018

Karmelo C.Iribarren









Hay días
en los que levantarse de la cama
suele terminar siendo
más que un acto rutinario
un acto épico.

Y no me refiero ahora a las resacas
ni a que caigan
chuzos de punta ahí fuera
ni que hayas roto con ella.

Me refiero
a cuando te quieren y hace sol
y no te duele nada,
a cuando tienes el mundo
rendido a tus pies,


y no te basta.







 

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