martes, 21 de noviembre de 2017

Faustino Lobato Delgado








TRANSEUNTES





Nos volvimos a besar, y la caricia destapó,
libre de amarres, los demonios de la pasión.
Un rito peligroso, sin igual.

Todo se volvió nada, feliz vacío,
en esa danza, limpia, vertiginosa

de los cuerpos, pendientes de la sombra.

Los ruidos, fecundaron otros ruidos
en ese torbellino, límpido, de caricias
donde la piel, perfecta, se hizo agua
y las manos ciegos transeúntes

agarrados al alma.



De Libro: Gramática de los cuerpos


Isabel Rezmo







JE SUIS…

Yo soy:

Una línea creciente.

Ausente.

Perdida.

Tal vez

inherente lava.

El nombre.

La carencia.

La muerte.

La vida.

Amarte.

¿Qué soy?

¿Quién soy?

¿Qué debo?

¿Qué soy?...



Daniel Arana García De Leániz






A mi padre, que no fracasó
en su fulgor más vivo



NOVIEMBRE. El infinito
nos rebasa, sin anuncio de
promesas.
Cada vida retorna, de sí
misma y de aquella.
Ved la carencia en el
umbral.
Ved allí que más cerca,
late luz aún el postigo.





André Rieu - Adagio

Presentación de "Violines sin música" en el Museo Arquelógico de Cástulo en Linares




martes, 14 de noviembre de 2017

Gloria Fuertes









NO PERDAMOS EL TIEMPO


Si el mar es infinito y tiene redes,

si su música sale de la ola,

si el alba es roja y el ocaso verde,

si la selva es lujuria y la luna caricia,

si la rosa se abre y perfuma la casa,

si la niña se ríe y perfuma la vida,

si el amor va y me besa y me deja temblando

¿Qué importancia tiene todo eso,

mientras haya en mi barrio una mesa sin patas,

un niño sin zapatos o un contable tosiendo,

un banquete de cáscaras,

un concierto de perros,

una ópera de sarna?

Debemos inquietarnos por curar las simientes,

por vendar corazones y escribir el poema

que a todos nos contagie.

Y crear esa frase que abrace todo el mundo;

los poetas debiéramos arrancar las espadas,

inventar más colores y escribir padrenuestros.

Ir dejando las risas en la boca del túnel

y no decir lo íntimo, sino cantar al corro;

no cantar a la luna, no cantar a la novia,

no escribir unas décimas, no fabricar sonetos.

Debemos, pues sabemos, gritar al poderoso,

gritar eso que digo, que hay bastantes viviendo

debajo de las latas con lo puesto y aullando

y madres que a sus hijos no peinan a diario,

y padres que madrugan y no van al teatro.

Adornar al humilde poniéndole en el hombro nuestro verso;

cantar al que no canta y ayudarle es lo sano.

Asediar usureros y con rara paciencia convencerles sin asco.

Trillar en la labranza, bajar a alguna mina;

ser buzo una semana, visitar los asilos,

las cárceles, las ruinas; jugar con los párvulos,

danzar en las leproserías.


Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos,

que al corazón le llega poca sangre.



de Antología y poemas del suburbio, 1954




Ada Menéndez (Gijón, Asturias, España, 1972)






LAS MANERAS
 

Me han querido de muchas formas:

A golpes
porque te quiero tanto que lo hago por tu bien,
en silencio
porque te quiero tanto que no es necesario decírtelo,
a escondidas
porque te quiero tanto que nadie puede saberlo.

Pero yo
sólo quiero que me quieran de una forma:

Sin pasar miedo ni un solo minuto
recordándomelo todos los días
gritando a los cinco océanos la verdad,

porque quererme tanto
de otras maneras
es una puta mentira.


   












Mariano Crespo Martínez







BOLERO

Cuánto me gustaría
dedicarte un bolero por la radio
como cuando había tranvías,
peticiones del oyente,
gabardinas y sombreros.
Una canción pastosa
para derramarse bailando
con un mensaje cifrado
por un botánico
y un lector de Cortázar,
por un confesor de fulanas
y un cobrador de morosos.
Para contarte, amor,
esa deuda impagable que te debo,
el olor a pensión de mis deseos,
el laberinto de tus pétalos
y esa magia de la inquietud
de las palabras llanas
que habitan en el umbral de tu sexo.
En un desgarrado watsapp,
no estoy preparado,
No me manejo.
Vengo de la generación
en que se arrancaba una orquesta
cuando iniciabas un beso.






jueves, 9 de noviembre de 2017

Juan Ramón Jiménez.,








YO NO SOY YO 


Soy este
que va a mi lado sin yo verlo; 
que, a veces, voy a ver, 
y que, a veces, olvido. 
El que calla, sereno, cuando hablo, 
el que perdona, dulce, cuando odio, 
el que pasea por donde no estoy, 
el que quedará en pié cuando yo muera. 










martes, 7 de noviembre de 2017

Federico García Lorca








ALBA

Mi corazón oprimido
siente junto a la alborada
el dolor de sus amores
y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
semillero de nostalgias
y la tristeza sin ojos
de la médula del alma.
La gran tumba de la noche
su negro velo levanta
para ocultar con el día
la inmensa cumbre estrellada.
¡Qué haré yo sobre estos campos
cogiendo nidos y ramas,
rodeado de la aurora
y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
muertos a las luces claras
y no ha de sentir mi carne
el calor de tus miradas!
¿Por qué te perdí por siempre
en aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
como una estrella apagada.



















 

©Zaida Giles de Quirós





MI LIBERTAD



No supe de mi libertad
hasta que la perdí,
hasta que di con tus huesos toscos
en tierra
que firme no fue...
Todo se tambaleó en mis costumbres:
mi vaso deseó ser tus labios
mi cama, tu abanico,
mi historia, tu "Padrenuestro"...
Crecí creyendo
que mis alas elevarían la densidad
de tus pensamientos
-álgidos destellos
que venían de vuelta
en la geografía de mis versos-...
Y crecí a fuerza de soltarte,
de conocer tus comas,
tu ideosincrasia que asfixiaba
con vanidades elegantes...
Y crecí sabiéndote;
como respirarte sin miedo...

Así comencé de nuevo
a surcar los vientos
a los que pertenezco.
Supe de mi libertad
cuando poco a poco
dejé de creerte incienso.

Imagen Óscar París.





domingo, 5 de noviembre de 2017

Padre Nuestro por Diana Navarro

Violines sin música


JAVIER CARTAGO





  RIMA VII

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo,
veíase el arpa.,,

Gustavo Adolfo Bécquer


EL PÁJARO DORMIDO

Hace tiempo que el balcón
no se abre
ni siquiera las ventanas de la casa.
Hace tiempo que ya no está la lira
en el rincón ,
sólo está ella
mirando el mañana.
Hace tiempo 
que suenan los golpes,
que el alma es llanto .
Dolor dormido en carne viva.
Prendido miedo ,
que el silencio arrasa.








Mª Carmen Gallego








El tiempo en tus manos

Acariciar el tiempo con las manos
para no caer en el olvido.
Marcar los espacios
entre lo que vivimos y soñamos.
Es un tiempo parado e infinito,
solo el reloj marca su ritmo.
Tiempo que late
entre noches y días.
Tiempo de luces y sombras,
de silencios y olvidos.
Tiempo que pasa
rozando el abismo.
Tiempo que se fue
sin poder vivirlo.



"OTOÑO EN EL MAR"




viernes, 3 de noviembre de 2017

Ana García Briones





Se deslizan caricias
como burbujas cristalinas
en forma de algas.

Las hojas se extienden,
el perfume penetra
en las grietas,
derramando luz,
reverdeciendo los vacíos.














Jose Ángel Garrido Cárdeno










No hay nada 
que mate mas que el tiempo.
Así que fúmate ese momento: 
aspira hondo 
y procura mantener la calma. 




María José Gutiérrez








(Dedicado al lugar donde habito o ,a cualquiera, que quiera darse por aludido)



Te necesito,
con lengua de fuego armado,
incorruptible,
sin puño cerrado,
ni mano alzada.
Digno de mí.

Te necesito,
cobijo de sueños,
sin distancias,
libre de engaños,
aljibe del agua del mañana.
Parte de mí.

Te necesito,
cavando tierra,
sembrando palabras.
Amplio de abrazo,
involucrado.
Pleno de mí.

Te necesito,
inteligente,
firme en la tierra,
ágil de vida,
sabio y grande,
Al lado de mí.

Te necesito,
ahora,
como nunca
te necesite antes.

Dentro de mí.






jueves, 2 de noviembre de 2017

Presentación de " Violines sin música"


ÁNGEL GUINDA











Lo imposible posible eres tú.
La furia que me calma eres tú.
La órbita en que giro eres tú.
La quietud que me exalta eres tú.
Lo que nombra el misterio eres tú.
La ausencia que acompaña eres tú.
El sol que me congela eres tú.
El aire que me envuelve eres tú.
La prez del terremoto eres tú.
La raíz que me eleva eres tú.
La luz de cada noche eres tú.
El imán que me atrapa eres tú.
El glaciar que me quema eres tú.
Lo que llena el vacío eres tú.
El silencio que me habla eres tú.
La brújula que embruja eres tú.
El hambre que me come eres tú.
La sed embriagadora eres tú.
La fuerza que me empuja eres tú.
El cielo en el infierno eres tú.
El rayo que me parte eres tú.
El dolor placentero eres tú.
Lo invisible visible eres tú.
La vida que me mata eres tú.
Lo que me resucita eres tú.
El eco del abismo eres tú.
Lo que queda de todo eres tú.


Maricruz Garrido











Hoy la tierra devuelve el maltrato que acucia


y protesta a su aire.

Hoy transforma la vida y devora a su paso.

Es Huracán con nombre de mujer.

No sabemos porqué se atreve con su furia

a perturbar hogares decentes y marismas .

Hoy el viento bramó como león herido,

arañó penetrante. Fue fantasma visible

y mostró su otro rostro de lluvia y de dolor

sobre las Islas Vírgenes y bellos paraísos.

Hoy transpira latente y exige sin demora

otra razón de vida.

No debemos juzgarlo. Tiene derecho a hacerlo,

a reclamar su espacio.

Dejemos que se acalle y respire profundo

y, tal vez , tal vez pronto

nos regale otro azul que apunte hacia lo eterno.





miércoles, 1 de noviembre de 2017

Malika El Bouzidi







CANTÓ A LA LUNA

Se fue la niña cantando a la luna
se fue la niña llorando sola
con sus ojos tristes mirando a la luna.
Se fue la niña con el amor de su madre
observando las estrellas
que brillan constantes,
con su corazón que palpita fuerte
esa niña perdió a su madre;
y en la luna ve su imagen siempre.
La luz de la luna bajo su pie
andando sola con su voz semejante.
Se fue la niña tocando las palmas
su eco se oye en el fondo del mar
las olas se relajan y el mar se calma
cuando la niña cantaba a la luna.
Se fue la niña con su canto hondo
sus ojos de miel y su pelo negro
buscando en la orilla
las huellas de su madre.
Se fue la niña andando sola
mirando al cielo
cantando a la luna
entre el silencio perdió la voz de su madre.
Se fue la niña se fue sola.




Adonis Delgado.




Esta piel pertenece a un pájaro,
un pájaro que naufragó en el polvo
con su pequeña sangre polvorienta
cerca del hastío y el próximo naufragio.