jueves, 31 de agosto de 2017

Duncan Dhu - cien gaviotas

Ana García Briones ( Partos de luz )


Jose Antonio Fernandez Garcia






Blanco es el atardecer

del jazmín
al endulzar las calles. 
Preludio tal vez del mar saboreando 
la espuma de las olas
mientras la luna perfuma su rostro
en el cristalino fervor del agua
- Me amas? -rompiste a decir sin mirarme.
En ese instante el cielo
enmudeció de azul
mientras en la arena, y en silencio, tú
y yo nos devorábamos.



Walt Whitman






Si te cansas dame tu carga y apóyate en mi hombro,
Más tarde harás lo mismo por mí...
Porque una vez que partamos, ya no podremos detenernos.
Hoy, antes del alba, subí a la colina, miré los cielos
Apretados de luminaria
Y le dije a mi espíritu: cuando conozcamos todas 
Las cosas que contienen ¿estaremos ya tranquilos y satisfechos?
Y mi espíritu me dijo:
No, ganaremos esas alturas solo para continuar adelante.





martes, 29 de agosto de 2017

Ana Pérez Cañamares






Los viejos que van en zapatillas por la calle
como si el mundo fuera un pasillo
y todos los caminos, el camino de la alcoba al baño.

Nos miran sin entender para qué o quién nos vestimos
por qué nos acicalamos para ir al matadero.

lunes, 28 de agosto de 2017

Sara Zapata








Porque nací mujer 
llevo en mi retina 
los pucheros de mi abuela,
las manos agrietadas 
de la señora Mercedes, 
el olor a lejía en los abrazos 
de mi tía Soledad.
Porque nací mujer 
sé encontrar lo que otros pierden,
sé dónde, cuándo y cómo 
hacer la compra, bajar la fiebre,
limpiar, perder sueños, 
inventar aves, curar heridas,
apartar la pereza, 
cortar flequillos,
convertir vacío en lleno,
aflorar entre la escarcha,
remendar tristezas...
Porque nací mujer 
llevo el peso de cien vidas
mientras cien hombres 
se almidonan el ego,
cubren sus miserias de esparto,
juegan al escondite 
con el paso del tiempo,
hacen de su ineptitud pan duro,
de lo cotidiano hazaña.
Porque nací mujer 
me rebelo 
contra la norma de este patriarcado arcaico,
pido amor y no soga,
igualdad sin compasión,
valentía contra 
la autocomplacencia,
lo palpable frente al verbo.
Porque nací mujer 
me alzo 
sobre mis antepasadas
escalando por sus manos de hiedra
para hacernos visibles
hasta que sus ojos 
se pongan a la altura de los nuestros.






Amalia Bautista








Para ti nunca fui más que un pedazo
de mármol. Esculpiste en él mi cuerpo,
un cuerpo de mujer blanco y hermoso,
en el que nunca viste más que piedra
y el orgullo, eso sí, de tu trabajo.
jamás imaginaste que te amaba
y que me estremecía cuando, dulce,
moldeabas mis senos y mis hombros,
o alisabas mis muslos y mi vientre.
Hoy estoy en un parque, donde sufro
los rigores del frío en el invierno,
y en verano me abraso de tal modo
que ni siquiera los gorriones vienen
a posarse en mis manos porque queman.
Pero, de todo, lo que más me duele
es bajar la cabeza y ver la placa:
«Desnudo de mujer», como otras muchas.
Ni de ponerme un nombre te acordaste.





martes, 22 de agosto de 2017

Homenaje poético a Federico García Lorca en el Hospital de Santiago ( Úbeda )



Mari Carmen Gallego Banderas







                                     Del poemario : Luna de Cristal

Felicidad González



Colecciono corazones
que el mar,
algún día acarició.

Corazones
que han sufrido mucho,
que han vivido poco.

Corazones heridos,
corazones desolados,
corazones de paso.

Corazones que han amado,
corazones incomprendidos,
corazones olvidados.

colecciono corazones,
... que hagan juego con el mío.


Isabel Rezmo







 LLÉVAME

Llévame dentro, muy adentro,
lejos...donde no escueza el sol,
donde la marisma se condense en el fuego,
en el espectro, en el aire de la realidad.
Llévame lejos,
tan adentro...
Muy dentro, muy lejos,
donde el coral se vuelva una flor
tatuada en el mar.
Tan dentro.
Lejos...tan cerca de tu sal,
a la deriva, lejos.
Tan lejos de esta nostalgia,
donde los marineros
ofrecen olas en soledad.
En la paz,
en las rocas,
te lo digo , lo imploro.
Lejos...dentro del océano
en la eternidad.

( Para Ana García Briones )

De: Ego Amare




Vera Pavlova (Moscú, Rusia, 1963)






Arrojada
y cayendo
desde tales
alturas
desde hace
tanto
que
quizás
tendré
tiempo suficiente
para aprender
a volar

domingo, 20 de agosto de 2017

Ana García Briones










A bordo de un verso,
en ese territorio subterráneo
por donde circulan las heridas,
canalizo  recuerdos.
Aquellos que no se cierran,
que tal vez  acompañan
nuestro viaje
mientras respiramos,
sentimos,
amamos.
















©William Güill Martin




Cuando en la oscuridad, 
el mar lo inunda todo, 
la proximidad al fin es inminente. 
Me falta el aire, las fuerzas…
y las ganas de resistir.
Entonces llegas, y tu mano,
es la única madera 
que me salva del abismo.








Fernando Sarría






Nunca fui niño,
si acaso unos minutos,
cuando en una habitación llena de juguetes
lloraba enfrente de un fuerte con un montón de indios y vaqueros,
y un fraile, intentando consolarme por no estar ya mi madre,
me hablaba de un Dios misericordioso.








viernes, 18 de agosto de 2017

Ana García Briones






"El más terrible de los sentimientos es tener la esperanza perdida".
A Federico García Lorca víctima fatal de la Guerra civil española.

Aún se escucha 
un murmullo de dolor ,
el grito ahogado 
que encierran los muros.
Aún se siente 
el escalofrío del odio
la sombra de la libertad
acechada por la intolerancia.
Aún vuelan 
más allá de la muerte
tus versos con anchos sueños
mientras tus huesos yacen
en la tierra del sur.
Aún sobre las piedras
nacen flores y versos 
en tu nombre,
son un canto libre
que viene volando
y ahuyenta el frío de la injusticia.

Ana García Briones









Juan Risueño Lorente






NUESTRAS ENTRAÑAS


El tiempo camina.
Subebaja
e imita la infancia de una calle
en blanco y negro. Y hace de ella
un flash de identidad, un instante
perdido que exhibe su nombre
con alma dentro. Como un río de orillas
blancas con cuerpos de piedra 

que miran lejos: la espalda de luto,
la constante conversación con el guardia civil,
la niña distraída, el perro
que duerme para siempre, el burro,
chuleando al empedrado, 
y la iglesia,
al fondo,
firme, indemne, 
-ella sí-
hacia lo eterno.

sábado, 12 de agosto de 2017

Miguel Angel Pérez Cordero







Tú no sonríes... 
abres balcones al mar de par en par. 
Tú no miras... 
acortas las distancias, 
en un segundo teletransportas 
al reino de las sensaciones acogedoras. 
Tú no hueles... 
haces vivir entre flores 
de siestas al sol. 
Tú no hablas... 
envuelves los oídos con dos, res, mis, 
fas, soles, las y sies 
todas de colores alegría. 
Tú no tocas... 
creas nidos cálidos 
con tus dedos de caricias de pluma. 
Tú no oyes... 
te inventas ser
nuestro reflejo en agua mansa, 
para así sentirnos igual de escuchados 
que por nosotros mismos. 
Tú no tienes sabor... 
eres todas las frutas juntas
tímidas, inocentes y jugosas 
que quieren derramarse 
en boca de gourmet. 
Tú no te mueves... 
mimas el aire que tocas con tu cuerpo 
de estatua helena en movimiento. 
Tú no ves pasar el tiempo... 
descerrajas las puertas del mañana 
para que sea hoy.
Tú no... 
¡Tú siempre sí!





Lola Fontecha





En el último aliento de vida

Me aproximo a tus ojos
y exhalo el último aliento de vida.

Entretengo los sentidos en letanía encumbrada
y de nuevo...,
me repongo para esbozar una sonrisa.

No quiero marchar
dejando impresa la tristeza ironizada,
no pretendo hacer camino sin ti
te llevo dentro, amor.

Los días cobraron sentido
al dormitar en tu almohada,
la naturaleza tomó forma en mi interior
al ser por ti deseada.

El crepúsculo se mantuvo tatuado a mi piel
y el amanecer se hizo eterno en tus palabras.

Ahora,
me faltan fuerzas,
pero me sobran ganas…,
ganas de seguir viviendo
de escribir una nueva realidad en tus páginas.

Crear paisajes nuevos
junto a ti, a tu lado,
dando forma con mis manos
en la arcilla de la eternidad
a las caricias dadas.

Marcho en un instante, mi vida,
aseverando que resurgiré de tu alma;
mi mejor refugio ha sido,
soñar envuelta entre tus sábanas…

La realidad de Lola. 





Coque Malla - No puedo vivir sin ti (con Anni B Sweet)

Graciela Zárate Carrió



En esta vida mía a la que quiero

mucho más que por todos sus horrores

porque mi vocación vital es no estar muerta,

sólo sé hacer muy bien un par de cosas:

experta soy en llanto

y en atronar las piedras con mi risa.

Soy Doctora en extremos, y creedme,

regalaría años bipolares

si a cambio me entregaran algunas papelinas

de algún tipo de paz.

Os cuento todo esto porque miento muy bien.

Mi única verdad insoslayable

es que consagro el tiempo

a autovolverme loca

y a pesar de lo arduo que resulta,

jamás me cambiaría

por ningún otro lodo.