martes, 9 de mayo de 2017

Javier Sánchez Durán




En tus labios amanece la mañana

con sabor a limón adormecido,
un suspiro de nubes que se alejan,
las olas que acariciando su destino
de morir murmurando en las arenas
de una playa fiel, efervescente,
donde se criba el amor entre mis manos
y tu piel, receptora de mis dedos,
aventureros íntimos que naufragan
en el delirio dulce de tu pelo.
Aprieta el sol de nuevo esta mañana
donde dos perdidos locos enrevesados
nadan en el volcán de luz que se renueva.



No hay comentarios:

Publicar un comentario