jueves, 16 de febrero de 2017

Puri Teruel Robledillo




Se te fue la vida, madre. Así, sin que la hayas
rozado; aunque ella lo haya hecho
con saña tanta veces. Siempre
saltando charcos de arena, madre.
No disfrutaste … la vida
se escondía, madre, cuando te veía venir
por la calle empedrada de silencios.
Se escondía, madre, y tú seguías tu camino,
y ella se escondía como se esconden
los cobardes,
madre. No probaste las aguas cristalinas
de su boca,
madre,
nadie vino a rescatarte
de todos los olvidos.
Madre.
Nadie.




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