domingo, 5 de febrero de 2017

María Prados






DESOLACIÓN

Estás acurrucada en la calle,
las manos cansadas y agrietadas,
tu piel temprana hecha jirones.
Me miras...
y no puedo aguantar tu mirada.
Te han robado tu vida,
te han robado tu infancia,
tus ojos repletos de tristeza
se clavan en los míos
como espadas afiladas.
Te miro...
Tu dolor me rompe el alma,
siento que abrazo un instante
tu cuerpo
entre lágrimas frías,
que se unen desgarradas
tu alma y la mía.
Te miro...
Me miras...
pero me alejo,
y en silencio te vuelvo la cara.










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