lunes, 6 de febrero de 2017

Lucila Sesma





La noche está tranquila,
serena y sola.
La calle vacía, fría y húmeda,
adoquines que acogen
finísimas gotas de agua
que mojan tejados,
que mojan aceras.
Pasos lejanos que distraen
las ventanas curiosas.

Todos duermen ya,
las farolas vigilan


los sueños.



No hay comentarios:

Publicar un comentario