miércoles, 8 de febrero de 2017

Germán Terrón Fuentes




Frío,
mucho frío,
hasta que los huesos se nos quiebren.

Ya ni el sol se asoma.

Dejó de amarnos hace tiempo,
porque nosotros somos sombras,
sólo frías sombras,
destinadas a rompernos
entre la nieve.

Pero os diré algo…
la muerte,
esa muerte que nos deseáis,
esa muerte que nos espera,
nunca,
nunca,
será en vano.

Aunque sólo sea,
para que en vuestras conciencias
os persiga nuestro dolor.

.

© Germán Terrón

(A todos los refugiados...)

(Se muere lentamente mi corazón, porque su frío también es mi el frio...)





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