miércoles, 8 de febrero de 2017

Ángeles Mora






«As time goes bye...»

Entre todos los bares de este mundo
he venido a este bar para encontrarte
furtiva como siempre
para rozar la piel de tus esquinas.

Y cómo me hace daño tu cansancio
—ya sabes que mañana es cada lunes—
esa vieja, tristísima, memoria
de buscarle sentido a algo que bulle
como se abre una flor
así, de golpe.
Manías de la ausencia y tus nostalgias
Te noto tan cansado...
Quiero dormir contigo: Busca sólo
un poco más de sueño y de tabaco.
Quiero morir contigo.
¿Por qué no me apalabras un cumpleaños más?

Las arrugas ahí sí que son cosas serias
o el paso de los días
con mis pechos que bajan a acariciar tus manos.
Y luego cuando un labio nos elude
en la piel de las ingles, ay, no muerdas,
y nos brinca por dentro...
Pero ahora llega el tren
como un viejo caballo del National
qué diestro en los obstáculos.
Qué sucia su taberna.
Qué mediodía horrible al despedirte.
Te veo tan delgado
con tus causas perdidas
tus causas en la llama de la copa
mi amargo luchador
sonriendo lentamente, como si te murieras.

Como al decirme adiós.




No hay comentarios:

Publicar un comentario