viernes, 22 de julio de 2016

Germán Terrón Fuentes







Calla,
aunque sólo sea por esta vez,
mírame, siénteme y escucha,
porque el tiempo apremia
y nos esperan los amigos en el bar,
en el teatro, en la excursión,
en la poesía…

Y hoy quiero contarte una historia,
tan real, como la vida misma.

Somos agua,
como este río que pasa bajo nuestros pies.
Dos gotas entre millones,
haciendo el recorrido hasta el mar.

En cada recodo,
en cada salto, hay piedras que nos separan
Entonces, tú me besas,
yo te abrazo
y seguimos nuevamente juntos,
caminando hacia el mar
y haciendo el amor.

Es verdad que el musgo verde de la orilla me acarició,
que hubo un pez que se enamoró de ti y te quiso beber,
que un torrente, casi me hace saltar a tierra firme,
que una hoja, que flotaba en el agua, me invitó a dormir
y que una tormenta nos quiso perder a los dos.

Pero ya nada importa,
porque el agua jamás vuelve atrás,
y tú y yo seguimos aquí.

Disfrutemos juntos cada minuto
húmedo de nuestros labios,
porque algún día,
moriremos abrazados en cualquier playa,

…disecados por los rayos del sol.








jueves, 21 de julio de 2016

Juan Risueño Lorente




SENRYÛ

Solos, amor,

y sin nada en las manos,
salvo el amor.






Ana García Briones





Las puestas
de soles,
las caricias
y las risas incontroladas
son
oasis
reservados
a

los
afortunados
del universo.

 
 Partos de luz





Malika El Bouzidi




Embrujo De Luna

¡Luna llena, no te escondas
bajo las nubes quiero verte!
Asoma tu clara luz
para iluminar la tierra
y mi corazón triste.
Cuando los enamorados quieren verte
embrujas los corazones de los amantes.
Escribo sobre ti versos románticos
y la serenidad forma parte de ti.
¡Observándote desde mi ventana
por la noche, libre entre las nubes,
y las estrellas brillantes!
Al sentir tu caricia,
lanzo mis alas al horizonte
en una noche estrellada
para llegar a abrazarte y adorarte.
¡Oh luna, clara y pura,
en aquella noche oscura!
El amanecer más allá respirará
de nuevo la aurora.
Dejaste dentro de mi alma
la hermosura de la noche.
Amo tu luz brillante
y la poesía fragante
¡Oh luna no te escondas
en el cielo fulgurante
que con tu luz me embrujaste!




miércoles, 20 de julio de 2016

Ana García Briones



Presiento el mar
como un rumor lejano
suave y placentero,
como un desorden  natural de olas
que balancean el silencio

como la espuma.
Presiento la brisa
como una caricia
sobre mis hombros,
como un aliento sobre mi nuca.
Destellos de luz
dibujan mi sombra sobre las rocas
y me pierdo en el agua
más allá del horizonte .

 Copyright ©






Sara Zapata





Mi abuela nunca verá 
a la mujer en que me he convertido.
No podré decirle 
que cuando me recojo el pelo
recuerdo sus tirones 
intentando domesticar 
la rebeldía de mi cabeza.
No sabrá que he vuelto a hacer punto,
que choco las agujas 
en interminables bufandas 
para abrigar ausencias. 
Mi abuela no sabrá 
que ya no lleno mi cuerpo de tiritas
para cubrir falsas heridas,
que las heridas de ahora 
se esconden bajo musgo 
en lugares en los que no llega la luz.
Mi abuela no leerá nunca 
ninguno de estos poemas 
escritos en tardes de nostalgias 
ni sonreirá al verme llegar 
cogida de tu mano.
Mi abuela no podrá ya conocerte
y yo no podré ver 
cómo bajas la mirada hacia el mantel
intentando ocultar tu timidez.
Pero sé que al despedirnos
sus manos de pan y albahaca 
apretarían fuertemente las mías 
para decirme sin palabras:
"Me gusta". 

  



jueves, 14 de julio de 2016

JAVIER CARTAGO





PÁLPITO

Me he emocionado con tus lágrimas de ámbar
he soñado que redimía tus pecados
Y que el rio que cruzabas estaba en el paraíso terrenal.

Me gusta mirarte y saber que eres pura
de miel y aire
de esencia de licor de nube.

De rama en rama, libre, siempre te posas en mi ventana
vuelas como un barco y navegas como una cometa
porque tu intervienes en el orden de las cosas.

Tú decides el momento, el lugar y tu presencia
tú vertebras la existencia del planeta
Y si pudieras, serias varias galaxias enteras.

Estás llena de fuerza
pues has sobrevivido a todos los naufragios
te has levantado por la mañana ante el mundo y sus mentiras.
Has sabido derrotar al miedo,
has sabido entender la vida,
o al menos buscarla.
Salir a su encuentro como el escritor ante la hoja en blanco,
blanco y de nuevo, me viene tu pureza,
tu sal y tu olor a mar.
tu tierra y tus montañas ,
tus caminos y tus sendas.

Perdidos en el paisaje ,
somos polvo de arena,
en víspera de una tormenta.

martes, 12 de julio de 2016

Lluïsa Lladó






Los animales de almas en celo

 
Usted ha tomado las manos y en la lección de los amantes
ha enseñado antes que la gula de la carne la caricia,
antes que la caricia la mirada,
antes de la mirada aprender,
aprender el beso que procede del rocío
y de los trozos que aún permanecen de nosotros mismos,
en sus estadios, con esta plenitud de campo de girasoles.


Pechos de membrillo al abasto
de su lengua de agosto, haciendo bucle con la barbilla
para el reposo de la nuca,
en el hueco vocal naciente sol de entre su brazo y su torso,
allí, como en un varadero, va mi cabeza exhausta
formando ala con su hombría.




Me conversa de novelas, y varias músicas,
en su dogma la sabiduría también pertenece al sexo.


Me ruega que le cuente poemas de desnudos y faustos,
mientras desgaja la ropa, y consigue en aula
desarmar el dolor que óxido permanece en la pupila.


Capa a capa, escéptico no cree en la espiritualidad, yo, en cambio idolatro la sanación del karma.
Pero, eso no impide que…


Los animales de almas en celo.


Haciendo corsé con los nudillos,
apuntillando el cenit hambrientas las bocas
y los pliegues de un hombre (prosa) y una mujer (poesía) que
con los ojos cerrados
ya han descubierto el camino de la escultura del cuerpo
con la semilla y la tierra
antes que el sexo, la palabra,
antes que la mirada, el beso


con los ojos cerrados.





José Luis Tobalina Cuerda (1960-2008)




LAS ALAS DEL ÁNGEL

El viaje a través de un cuerpo es el más hermoso viaje.
Regreso a ti desde una ciudad de aceras oxidadas,
desde la lluvia y sus charcos, 
desde la ventana que apaga las sombras al cerrarse,
desde el muro metálico de los bares.
Regreso porque eres libre en tu palabra y me convocas.
Regreso para que me dejes volar sobre tu cuerpo,
para espantar los fantasmas del miedo resguardados en tus
senos,
para rendirme a tu boca y sus secretos,
para quedar atrapado, cierto y exacto,
entre las alas del ángel que te ha crecido en el alma.




sábado, 9 de julio de 2016

Vladislav Khodasevich








Búscame

Búscame en el aire transparente de la primavera.
Vago con alas etéreas, más ligero
que un sonido, que un soplo, que un rayo de sol en el suelo;
más ligero que el rayo – está ahí: yo me he ido.

Pero seremos siempre amigos, ¡inseparables!
Escucha: estoy aquí. Tus manos pueden sentir la manera
de acariciarme con su tacto vital, extendidas
temblando sobre la inquieta llama del día.

Cierra los párpados, mientras te relajas...
Hazme un último favor, haz posible que
las neuronas de cada uno de tus trémulos dedos
sean los pinceles del fuego secreto que yo enciendo.










jueves, 7 de julio de 2016

Li Qingzhao





BODHITTSAVA BÁRBARO
(Pu Sa Man)


a la altura de mi sien
sobre mi pelo
se cierne un gorrión de oro

la sombra de sus alas verdes
abiertas
se proyecta sobre mi ceño fruncido

ligera bruma de primavera

en el pabellón perfumado
ya se han cerrado los lotos

y en el biombo pintado
hay montañas y montañas superpuestas

el frescor de la ventana
precipita el amanecer

nuestros corazones unidos
son igual que dos llamas

y mis lágrimas caen
dejando un surco rosado
en mi vestido de seda

amor mío
¿cuándo regresarás?






De Poesía Completa
Traducción: Pilar González España
ediciones del oriente y del mediterráneo, Madrid, 2010
















Luis Alberto de Cuenca



Estoy aquí, mi amor, estoy aquí,
velando tus naufragios en las noches
en que nadie responde, en las heladas
madrugadas vacías, en las tardes
de desesperación y de locura.
Pon en duda, si quieres, que la Tierra
gire en el desolado precipicio
del espacio infinito alrededor
del Sol, o que los astros sean fuego,
o que el amargo río de la vida
desemboque en la muerte. Pero nunca
dudes de que, en la fiebre del fracaso
o en la sed de la angustia, en el abismo
de la ansiedad y del desasosiego,
estoy aquí, amor mío, estoy aquí.
Aunque tú no me creas ni me oigas.




Ana García Briones





A partir de mañana,
cuando lea las estrellas
que iluminan tus ojos,
sabré que el cielo existe
y las galaxias
bajarán como farolas
a alumbrar mis avenidas.

A partir de mañana,
haré un pacto con el sol.
Recibiré rayos perpendiculares
meteoritos en forma de sueños,
y el cráter de mis sombras
se llenará de astros con luz propia.

A partir de mañana,
en aquel espacio vacío
que queda en el universo,
seré un cuerpo celeste
o una simple cometa
con aspiraciones a satélite lunar.


Partos de luz



miércoles, 6 de julio de 2016

Begoña Abad




EL ACEITE

En lugar de decirme te quiero
mi padre me regalaba aceite
y mi madre me cosía la ropa.
Les domaron de niños de esta manera
y aún peor…
Nacer en aquel tiempo oscuro
en el que, a falta de pan,
se comían las palabras mejores
y olvidaban su significado.
Me ha llevado toda la vida
aprender su idioma,
pero me han quedado secuelas:
nunca coso por si acaso
y cuando miro el aceite
las manos me llevan a tu encuentro
y escribo poemas.
Para aprender a amar
hay que nacer muchas veces.
A mi padre, in memoriam.






JOSEP PIELLA VILA





LOS JUEGOS DEL HOMBRE

Cuando dos deciden jugar a las fronteras,

al resto solo le queda decidir a qué lado

construirán la casita con jardín y dónde

atarán al perro para que deje de mear

en las flores.

Son una gran familia, la de un lado y

la del otro, digo, y nunca se llaman por su nombre,

porque el plural siempre ayuda a clasificar

lo que no se quiere comprender, y ,si por algún

despiste alguien pronuncia uno, los presidentes

de cada lado salen en las televisiones

en modo discurso igual que el último cliente

del puticlub de autopista interpretando una

tragedia griega.

Luego, en su afán de trazar carreteras sin final,

se cuelan por las chimeneas como cuervos

ahumados alrededor de un muerto.

Ya nada vuelve a ser igual,

no son iguales los dibujos de los niños

en los cuadernos de fin de curso,

ni los horarios de las funerarias,

ni la esencia de las cebollas.

Todo queda ordenado de otra manera.

Los perros ocupan las casas,

los jardines las estaciones de autobús,

y los presidentes se esconden en los túneles

que fabrican las termitas para poder llorar

sin ser vistas.

A todo esto el mar se llena de inquilinos

que no pagan la luz. Tienen que viajar de noche

cuando los peces duermen y los aviones hacen

el cambio de aceite en los hangares y al amanecer

las mareas se encargan de escupir los restos

mal digeridos como un pirata de taberna

tras su primera comilona en tierra después

de meses de navegación.

El juego es complejo igual que un ciego contándole

a otro ciego una partida de ajedrez y la esperanza

viaja de polizonte en las barbas de un ermitaño

desahuciado de su cueva.

Porque se trata de eso, de que el azar permita

creer en la eternidad. 



viernes, 1 de julio de 2016

Recitando en el centro penitenciario de Córdoba


Mario Benedetti




De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe que consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos
está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedras
abriré la ventana.





Inma J. Ferrero








Entre esta multitud
de rostros,
que me hablan
de ausencia.
Que entristecen
mis pasos
en su reír
sereno.
Estoy muriendo
por millones
de sombras,
con la nostalgia
callada
de un te quiero.
No sé
si mi corazón
es penumbra,
o si grita al sol
en su latir inquieto.
Pero en esta noche
cubierta de lluvia,
zozobra mi mar
en la luna de un beso.
No soy más
que el cantar
de un suspiro.
El llanto tardío
escrito en un verso.
El tacto de un labio
sonriendo nostalgia.
El susurro lejano,
perdido en el viento.








Poema: Corazón en penumbra
El amanecer en este sombrío
© 2014 Inma J. Ferrero
Nº de Asiento Registral 16/2014/929
Copyright © Todos los Derechos Reservados
Editor: MRV Editor Independiente
ISBN-10: 1511727640
ISBN-13: 978-1511727648