jueves, 31 de marzo de 2016

Presentación PARTOS DE LUZ

Ana García Briones









Como quisiera,
ahora,
en este instante,
empaparme de lluvia
y endulzarme de mieles.

Que las olas azules,
me abrazaran fuerte,
transportándome,
al fondo submarino
de mi océano.

Escupir sin miedo,
los besos contaminados
de tristezas.

Como quisiera,
ahora,
desnudar el alma
y en el ropero
de los sueños,
colgar los remos de tu barca.

Ana García Briones
Del libro: Partos de luz.






Rubén Darío



Como labios que se besan.
El nido es cántico. El ave
Incuba el trino, ¡oh, poetas!
De la lira universal,
El ave pulsa una cuerda.
Bendito el calor sagrado
Que hizo reventar las yemas,
¡Oh, amada mía, en el dulce
Tiempo de la primavera!







 







Gloria Fuertes













YA VES QUÉ TONTERÍA

Ya ves qué tontería,
me gusta escribir tu nombre,
llenar papeles con tu nombre,
llenar el aire con tu nombre;
decir a los niños tu nombre,
escribir a mi padre muerto
y contarle que te llamas así.
Me creo que siempre que lo digo me oyes.
Me creo que da buena suerte.
Voy por las calles tan contenta
y no llevo encima nada más que tu nombre.










Jose Antonio Fernández García







CREPÚSCULO

                       1

El crepúsculo nos sorprendió a escasos,
pocos, pasos del estanque aquél de oro
donde solías recitar a coro
cuantos versos de bullicioso raso,

al amanecer -única tú-, eras
capaz de vislumbrar tras el cristal
 para, luego, en silencio desleal,
emular a los astros como hogueras:

como estatuas de cobre, o a través
de los visillos, o bien al revés
del lago aquél lejano, transparente,

plagado -siempre según tus palabras-
de sirenas susurrando en candente
albedrío:
               -¡Vida a trazos, nunca abras

en plena calle rapaz o repleta,
ese sigilo nostálgico como treta

para en fin, arreciar de luz
vacía, al hombre junto al ocaso!









Miguel Hernández











Abre, amor mío, abre

la puerta de mi sangre.

Abre, para que salgan

todas las malas ansias.

Abre, para que huyan

 las intenciones turbias.

Abre, para que sean

fuentes puras mis venas,

Mis manos cardos mondos,

pozos quietos mis ojos.

Abre, que viene el aire

de tus palabras… ¡Abre!

Abre, amor, que ya entra…

¡Ay!

Que no se salga… ¡Cierra!










Juan Justo López








En el relato de mi patria y de mi dama

Emulando aquel hidalgo

pienso si en el borde de esta locura

alcanzaré la cordura,

el noble juicio que dá la sinrazón,

la pasión por esta pluma sin juicio

la aventura de cada pensamiento

y el viaje a ese lugar donde nunca estuve.

Con temor escucho estos sonetos.

estos suspiros en las llamadas de las almas,

amores fantasmas que solo viven en mi.

para escribirte en el aire

al compas de la epopeya de estas velas,

en el canto a la oda de mi vida.

De esta vida en vela y sin estrellas

sin espadas para ganar mis versos

sin besos para llenar mi amor

sin pañuelos, sin caballo y sin armas.

Vivir en esta locura que me incendia,

será seguro penitencia en el valor de mi pluma,

ese duro escarnio de toda esta desdicha,

ese viaje a tus cabellos de mujer fantasma,

de tus labios de mujer fantasma,

de tu cuerpo de mujer fantasma,

de una vida fantasma mirando en las estrellas.

En los encantamientos por los dones de estas noches

de todas estas noches henchidas de amores,

acecha el inmortal relato de mi obra

en la gloria al canto de mi patria,

en el baile de tus confines para el jardin del alma

y la morada en la tinta del gozo de estas letras.

¡ Dulces, cálidas, amantes…..

Son estos, destellos de esas viejas emboscadas

y esa dulce celada de un amor que yace

con estas soledades y las dudas

que vierto en las palabras,

semblante en la razón del fuego de la danza,

de la gloria de aquella en su locura,

del juicio que en esta vela se alumbra:

En una luz sin luz

En una luz en vela,

En este viaje a la locura repleto de fantasmas. 







martes, 29 de marzo de 2016

Roser Folch






LA VIDA DE TU CUERPO

Si ves que no sonrio
hazme cosquillas en el alma
si ves que no escribo
búscame en el silencio de la palabra.

Si notas que no te miro
dame la caricia de tu mirada
si notas que soy olvido


perfuma mi mente de añoranza.

Si sientes que no respiro
roza mi boca con tu aliento
si sientes un tibio suspiro
toma mis manos, soy tu tiempo.

Si parece que no existe
llámame con la voz del pensamiento
y si parece que ya no vivo
bésame, con la vida de tu cuerpo.



Del libro: Entre mis silencios













Javier Irigaray




Caen los versos como gotas de pintura.
El lápiz de mi memoria los expande,
los extiende,
los dibuja,
da contorno.
Y ya van tomando forma.
Y ya van tocando fondo.




Emily Dickinson



Muchas veces pensé que la paz había llegado
cuando la paz estaba muy lejos-
como los náufragos- creen que ven la tierra-
en el centro del mar-

y luchan más débilmente -sólo para probar
tan deshauciadamente como yo-
cuántas ficticias costas-
antes del puerto hay-

Versión de Silvina Ocampo







sábado, 26 de marzo de 2016

Nuria González Carrillo


A DENTELLADAS---Grito número 1---


Días como martillos pasándonos por encima,
alma mía, quedo pendiente de ti.En cada recoveco encuentro tu esencia,
pasas entre el aire, oscilas entre la luz,
permaneces como algo inherente a mí.
En cada tramo de mi ceguera tú eres mi alma,mía,
a trozos y en dentelladas sigo viva.
A veces, soy capaz de morder, de solver, de masticar tu recuerdo y entonces,
entonces me convierto en mota de luz capaz de tocarte,
te veo entre las sombras de mi vida.
A penas ha pasado el tiempo y resulta ser veinte años.
Fue ayer cuando tus jóvenes ojos me escrutaban aguardando un sí,
es el tiempo que nos marca, como juguetes en manos de la tormenta.
¿Fue ayer el primer beso?
No, hace más de veinte años alma mía.
Mi grito se pierde entre la nada sin pregunta ni respuesta,
mientras continuo viva.





Dchos. registrados.


Ana García Briones



Un escalofrío de agua
me hierve a fuego lento,
la luz intensa nace
en mis párpados cerrados.

Siento su recorrido por
las avenidas de mi cuerpo
navegando dulcemente
en busca de abismos
tiernos y placenteros.

La suavidad de tu brisa
despierta en mi el deseo de nuevos
amaneceres.

Partos de luz




Flor del almendro

Paco Mateos



ESA MUJER.

Esa que cruza por las calles
sin rumbo fijo
la ultima estrella desterrada
la que atesora el sol en su mirada
la que conoce todos mis secretos
la que amé como a nadie y como a nada
no tiene nombre
es etérea
suave se escurre entre mis manos
su pelo del color de la noche
su luz un claro día
y suena
dulce entre mis labios.
Ayer
hoy
mañana
y siempre
poesía.





Pedro Javier Martín Pedrós




Me angustia no saber explicar
la tristeza que siento en alguna
parte de mi cuerpo.
Me revelo al comprobar que el hormigón
fragüe demasiado pronto en mis sentimientos.
No me gusto en el combate de los fuertes
si nací débil.
Mi fragilidad tiene que ver con la
tormenta, el sol y el arco iris,
también con los olores de vagabundos alcoholizados
en el asfalto,
con los vendedores de mentiras
y con almanaques tachados con lápiz azul y rojo.
Mis retinas aguantan emociones que nacieron
para ser libres.
Ahora, asediado por atardeceres de primavera sin
flores, vuelvo a deshojar ligeras desesperanzas
que me hacen saborear el canto del
jilguero, revoloteando en el pino que planté
hace algunos amaneceres.


 Del libro: En la bajamar








Miguel Á. Bernao




HAGAMOS POESÍA

He dejado la mirada
vagando en la plenitud
de tus espacios,
era necesario imaginar
un pequeño reducto contigo
donde pervertir el silencio
y sacrificar las horas
muertas de la costumbre.
A solas, la voluntad demuestra
la decisión de correspondernos
en los límites de lo desechable,
en la vulgaridad de los días
y el resurgir de las mañanas.
Mientras, hagamos poesía,
desnudemos nuestros cuerpos
y el alma fluya entre las venas
buscando el amor en cada estrofa,
en la austera plenitud de los deseos.











Felicidad González




Tómate tu tiempo para desnudar mi cuerpo,
para descubrirme entera.
Observa mi corazón,
asómate a mi alma,
deslizate por mis venas.
Cuando aprendas todo de mí
y ya no te quede ninguna duda,
quizá te broten versos,
entonces,
... hazme poema.










 

jueves, 24 de marzo de 2016

Juan Gelman









Límites

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed,
hasta aquí el agua?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire,
hasta aquí el fuego?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor,
hasta aquí el odio?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre,
hasta aquí no?

Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas.
Sangran.










miércoles, 23 de marzo de 2016

Kansas - Dust in the Wind Subtitulada

Rosario Miloro Costas




GRITO

Grito tu nombre
desconocido,
grito tu silencio
y tu frío,
grito tu miedo
en el exilio,
grito tus pasos
cuando camino,
grito tu herida
en el alambre.
Juro que grito,

tu nombre
tu silencio
tu frío
tu miedo
tus pasos
tu herida

impotente
en el vacío.









Baños de la Encina


Ana García Briones



Me avanza el desaliento
de la guerra,
como un amargo trago
en un desierto de humo,
como una mordedura
de dolor intenso.

Me avanza el  desaliento
y la tristeza,
cuando la paz se esconde
y la calma se agota,
cuando el amor
deja de ser,
el verdadero sentido
de nuestra existencia.

Partos de luz.











 

lunes, 21 de marzo de 2016

Teresa Torres







 


He recogido el sonido del mar cuando estaba en calma,
con cuidado de que no se quebrara en ningún momento
y como quien va a regalar un destino de sueños...
lo he esparcido en nuestra cama,
luego la inmersión hasta la extenuación
... en la sincronización sin límite de las olas..














Pink Floyd - Sorrow

sábado, 19 de marzo de 2016

ROBERTO JUARROZ








Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que solo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.

Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.

Tal vez sea por esto
que pensar en un hombre
se parece a salvarlo.






LUIS EDUARDO AUTE Cada vez que me Amas

Ana García Briones






Las puestas
de soles
Las caricias
y las risas incontroladas
son oasis
reservados
a los afortunados
del universo.


Ana García Briones
Del libro: Partos de luz








MARWAN





 Cada día eso, ese antílope en el pecho
y estas ganas animales de vivir,
de esperar que algo pase,
que algo me traiga una alegría de bolsillo
o la fiesta de la vida a mi portal.

Cada día espero eso,
un trallazo de felicidad,
un poema inesperado,
un encuentro que ilumine,
un concierto,
una canción,
una buena llamada de mi hermano.

En eso consiste mi vida,
en la espera constante y paciente
—al modo en que los pintores viven trazo a trazo—
de que cada día algo emocionante pueda suceder.

Por eso vivo,

eso me mantiene el alma en pie.

Cada día








martes, 8 de marzo de 2016

Jorge Novak Stojsic Sarac






era mujer
mi amante
la de la fábrica
pegada a la tapia

y mi madre

pañuelo
oliendo a tomillo
y albahaca

y mi maestra

la de la luz
cuando la tarde se escapa
para jugar
con mis primeros amores

niña nueva
muchacha linda
mujer trabajadora
dama de todas las damas
señora

así te ven mis versos






Teresa Wilms Montt




Soy Teresa Wilms Montt… y aunque nací cien años antes que tú, mi vida no fue tan distinta a la tuya. Yo también tuve el privilegio de ser mujer. Es difícil ser mujer en este mundo. Tú lo sabes mejor que nadie. Viví intensamente cada respiro y cada instante de mi vida. Destilé mujer. Trataron de reprimirme, pero no pudieron conmigo.

Cuando me dieron la espalda, yo di la cara.

Cuando me dejaron sola, di compañía.

Cuando quisieron matarme, di vida.

Cuando quisieron encerrarme, busqué libertad.

Cuando me amaban sin amor, yo di más amor.

Cuando trataron de callarme, grité.

Cuando me golpearon, contesté.

Fui crucificada, muerta y sepultada por mi familia y la sociedad.

Nací cien años antes que tú y sin embargo te veo igual a mí.
 

Soy Teresa Wilms Montt, y no soy apta para señoritas".

José Agustín Goytisolo







En este mismo instante...

En este mismo instante 
hay un hombre que sufre, 
un hombre torturado 
tan sólo por amar 
la libertad. Ignoro 
dónde vive, qué lengua 
habla, de qué color 
tiene la piel, cómo 
se llama, pero 
en este mismo instante, 
cuando tus ojos leen 
mi pequeño poema, 
ese hombre existe, grita, 
se puede oír su llanto 
de animal acosado, 
mientras muerde sus labios 
para no denunciar 
a los amigos. ¿Oyes? 
Un hombre solo 
grita maniatado, existe 
en algún sitio. ¿He dicho solo? 
¿No sientes, como yo, 
el dolor de su cuerpo 
repetido en el tuyo? 
¿No te mana la sangre 
bajo los golpes ciegos? 
Nadie está solo. Ahora, 
en este mismo instante, 
también a ti y a mí 
nos tienen maniatados.