jueves, 1 de diciembre de 2016

Germán Terrón Fuentes



Creo que siempre llego tarde
al beso, 
al abrazo,
al refugio de la soledad…
Y tengo la impresión
de que mi vida se queda a medias,
entre la inocencia y el pecado,
entre la ausencia y el amor.
Y es que la duda, 
en este viaje que es la vida,
siempre es mala compañera.
Espero esta vez no equivocarme
ni de vía, 
ni de tren,
ni de vagón.








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