miércoles, 2 de noviembre de 2016

Mercedes Dueñas



OTOÑO

En tu lento caminar
de pisadas indecisas 

recorres los bosques
de hojas caducas.
El suelo, como alfombras
de colores, limpia tus pies
con el rocío de una noche
intensa y húmeda.
Los gritos se oyen en la lejanía
o ¡tal vez es el eco!
de las voces sin dueño,
que quedaron impregnadas
en los árboles de antaño.
Hoy, sin motivo aparente
le han dado alas a las hojas de otoño.
En su vibrar, recogen los sonidos
del alma de aquellos que ya no están.
¡Los ausentes!



1 comentario:

  1. Infinitas gracias Ana por el honor que me haces.
    Besos poeta!

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