martes, 25 de octubre de 2016

William Martin



Aquella.
Aquella que se paró 
a escuchar mis versos 
cuando más ruido había, 
tiene labios almibarados 
y piel de suaves pétalos.
Aquella que me sonrió, 
cuando todo alrededor era 
pesadumbre y enfado, 
aquella tiene glabra luz 
y magia en sus ojos.
Aquella, 
ungió mis pies con besos, 
y acarició mi vientre 
con sus largos cabellos, 
aquella persona, me regresó 
de entre los muertos.



"Noches al raso"

No hay comentarios:

Publicar un comentario