martes, 28 de junio de 2016

Fernando Pessoa







Las pompas de jabón que este chiquillo
se entretiene en soltar por la pajita
son, traslúcidamente, toda una filosofía.
Claras, inútiles y pasajeras como la Naturaleza,
amigas de los ojos como las cosas,
son lo que son
con una precisión redondita y aérea,
y nadie, ni aun el niño que las suelta,
pretende que sean más que lo que parecen ser.

Algunas apenas se ven en el aire lúcido.
Son como la brisa, que apenas roza las flores al pasar
y de la que tan sólo sabemos que pasa
porque algo se aligera en nosotros
y todo lo acepta más nítidamente.








1 comentario:

  1. Siempre me impresiono la pretendida ingravidez de las ponpas de javon,Son como los versos preciosos a cuya lectura invitas, viven en el viento para el que quiera cogerlos.

    ResponderEliminar