lunes, 25 de abril de 2016

Teresa Torres








Llevo la visión precedida de lagos en llamas
y el destino apretado bajo mis alas.

La hora se precipita y se arremolina el deseo
por descubrir si el tacto de su barba
es igual que en mis ganas, inmenso y salvaje,
cómo el delirante lomo de una pantera.

Voy hacía él con mis cinco sentidos...
en esta ciudad sin costas
yo seré el mar en sus pupilas. 










2 comentarios:

  1. Poema delirante, sublimando al agua en tierna gota de lágrima desnudándose desde las pupilas. Teresa, mi abrazo poético.

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