jueves, 31 de marzo de 2016

Rubén Darío



Como labios que se besan.
El nido es cántico. El ave
Incuba el trino, ¡oh, poetas!
De la lira universal,
El ave pulsa una cuerda.
Bendito el calor sagrado
Que hizo reventar las yemas,
¡Oh, amada mía, en el dulce
Tiempo de la primavera!







 







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