sábado, 26 de marzo de 2016

Paco Mateos



ESA MUJER.

Esa que cruza por las calles
sin rumbo fijo
la ultima estrella desterrada
la que atesora el sol en su mirada
la que conoce todos mis secretos
la que amé como a nadie y como a nada
no tiene nombre
es etérea
suave se escurre entre mis manos
su pelo del color de la noche
su luz un claro día
y suena
dulce entre mis labios.
Ayer
hoy
mañana
y siempre
poesía.





1 comentario:

  1. Esa poesía tiñe la noche con nombre de mujer, esos cabellos podrían ser de cualquiera, pero solo los enredados han conocido el arte de una caricia por unas manos enjuagadas de pasión. Si aún respiras, solo hay que dejarse querer.

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