sábado, 5 de marzo de 2016

Germán Terrón Fuentes








LA POESÍA Y EL AMOR, 
ANALGÉSICOS PARA EL DOLOR…

En mí,
dentro de mí, hay un agujero
que se come las palabras,
para alimentar los silencios
y no calle mi voz.
Porque el silencio duele,
y duele el alma 
y duele la vida
sin el analgésico de mis versos
para tanto dolor.
Fuera de mí, 
hay un espacio grande, negro, 
inmenso como el mar,
esperando devorarnos
las entrañas,
donde 
sólo el amor nos puede salvar.
Y la poesía,
son tallos tiernos,
cachitos de amor
que los poetas siembran,
para aliviar nuestras vidas
y al mundo, de ese dolor.








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