sábado, 5 de marzo de 2016

Ana García Briones







En un mar de olivos 
contemplo los héroes ignorados 
de cualquier puesta de sol.

Una alfombra verde inmensa
se extiende en mis adentros 
y brota del corazón 
el agua dulce del Rumblar.

Abrazada a la piedra 
percibo olores descontaminados 
a geranios y jazmín.

Siento que Burgalimar 
anega mis adentros
y una música de olas 
retumba en el horizonte,
mientras observo
el vuelo de una golondrina.

Partos de luz.






No hay comentarios:

Publicar un comentario