sábado, 23 de enero de 2016

Miguel Ángel Pérez Cordero







Disfruto soplándole 
los tirabuzones de su melena 
como quien sopla dientes de león, 
nunca se lo he dicho, 
ella ve que cierro los ojos, 
pero no que cada vez que lo hago 
pido un deseo, siempre el mismo, 
es un deseo de los tontos, 
pero es mi deseo. 
Confío en ti, 
sé que no se lo vas a decir   
para que se siga cumpliendo,  
por eso te lo voy a contar...  
"Sólo deseo 
que no me falte 
nunca el aire,   
para poder seguir 
soplándola y soplándola 
como cada última vez..."             
(Ya te dije que era de los tontos)





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