miércoles, 9 de diciembre de 2015

Ana García Briones






En un mar de olivos
contemplo los héroes ignorados
de cualquier puesta de sol.
 Una alfombra verde inmensa
se extiende en mis adentros
y brota del corazón
el agua dulce del Rumblar.
 Abrazada a la piedra
percibo olores descontaminados
a geranios y jazmín.
 Siento que Burgalimar
anega mis adentros
y una música de olas
retumba en el horizonte,
mientras observo
el vuelo de una golondrina.


 Partos de luz.




No hay comentarios:

Publicar un comentario