viernes, 20 de noviembre de 2015

Ana García Briones

Cuando las mariposas negras
empujan mi patera
a las orillas de la soledad infinita
en mi desierto,
oigo el llanto de los hombres
y siento que mis lágrimas
son gotitas de caprichos ambiguos
al lado de tanto dolor y tristeza
que siento aullar en los rincones  de la tierra.


 Partos de luz




No hay comentarios:

Publicar un comentario