miércoles, 18 de octubre de 2017

Ángel González





QUÉDATE QUIETO

Deja para mañana
lo que podrías haber hecho hoy
(y comenzaste ayer sin saber cómo).
Y que mañana sea mañana siempre;
que la pereza deje inacabado 
lo destinado a ser perecedero;
que no intervenga el tiempo,
que no tenga materia en que ensañarse.
Evita que mañana te deshaga
todo lo que tu mismo
pudiste no haber hecho ayer.





Marta Dacosta Alonso (Vigo, España,1966)









DE LAS MUJERES DESNUDAS

I

llevamos los cabellos extremadamente largos
y los cuerpos desnudos

los pies descalzos heridos por la arena
nos llevan al mar
imperturbable

nunca nos ven los rostros
sólo imaginan el agua, también, en nuestros ojos
los cabellos al viento, banderas desatadas
cuando ya no hay nada
entre la espuma y la carne

quedarán los poemas
los poemas atroces de las amantes de Hamlet.




de As Amantes de HamletEdicións Espiral Maior2003














Consuelo Tomás Fitzgerald..






Habrá que recoger el corazón
del sitio en que cayó esa madrugada
y coserse una sonrisa
para atravesar el muro.
Habrá que enterrar ciertos recuerdos
allí donde no puedan allanarlos
en algún rincón de la memoria
y abordar el dolor de otros comienzos.
Habrá que esconder el estupor
y jugar a ser sobrevivientes
barrer los escombros como si nada...
Lo que no habrá que hacer
bajo ningún motivo
es olvidar
envejecer
y rendirse.












lunes, 16 de octubre de 2017

Caroline Hartge (Hannover, Alemania, 1966)









CARTA A CASA

siempre hemos vivido junto a los árboles
y los árboles lo vivían junto a nosotros
de día recorríamos el pueblo
tal y como de noche dormíamos sobre sus esteras:
descalzos
y la rafia de ramas podridas
era fría y mullida bajo nuestros pies
fría y mullida; las piedras no las sentíamos
éramos más pequeños y vivíamos cerca del agua
hacíamos señas a nuestros amigos de la otra orilla
y nuestros amigos respondían con las suyas
teníamos nuestros cuerpos
que no eran nunca impuros

las palabras de nuestra lengua
aquí suenan bárbaras (así las llaman quizás)
y nadie quiere entenderlas
sus rostros tan férreos y desconsolados
sus fiestas sin diversión sus cuerpos sin sangre
aquí no ves rezar a nadie
creo también que odian a los árboles
porque son más grandes y viven de modo diferente
las voces de los amigos al TE-LÉ-FO-NO
pero no se les ve haciéndose señas ni sonreír
y a los pájaros no les he oído aquí ni una sola vez

nada ha permanecido igual
ni siquiera la luna
para nosotros era la rodaja de una calabaza madura amarilla y grasienta
aquí es sólo la pálida escama de un pez moribundo
enjuagado en el arroyo de la calle con un barreño de agua
una mancha en el cielo





















Recital "Versos al aire en Bailén " ( Museo de la Batalla Bailén) - Asociación Anduxar




Lluïsa Lladó





CON LOS OJOS VENDADOS

Cuando estoy contigo, el miedo pierde fuerza

para engendrar otro modelo de miedo.

En este debacle, del cual no poseo experiencia

para la dirección al laberinto de la montaña.


Puedo reconocer el olor que desprende

y nada dificultoso se muestra la pantomima del cuerpo

cuando lo hacen suyo, los dos animales de cuerdas,

extraviadas luciérnagas chocando contra el cabezal de la cama.


Cuando estoy, sí, estoy contigo, y me giro de pétalos

incendiarios con sándalo y otros aromas,

noto tu corazón albergado

y la longitud de tus dedos

intentado atrapar a la luna.

Entonces sonríes con la lengua en tu silencio casto

y busco sonidos de fuentes, de hojas,

de niños en patios lanzando cubos con agua.


Cuando es y siempre en, torno de cinturas,

en tu boca que brolla en paradero,

y no, no poseo temor alguno,

dicen, que el amor, es, sin duda, una muerte dulce.