martes, 14 de agosto de 2018

Mª Carmen Gallego














Nada.

Somos furia de mar,
cristales rotos
en baúles de otro tiempo.
Sin sol ni luna
no hay calor que mime el universo.
No somos noche, ni día,
solo mañanas dormidas,
somos páginas sin enumerar,
historias sobre papel
donde los escritos traspasan fronteras.
Resplandores de paisajes
que bordan el atardecer,
huellas pintadas sin tinta,
teloneros de teatro
recitando fantasías de otoño.
Somos polvo de arena
diluido en el abismo
de olas y no saber porque…


"Otoño en el Mar"




Glauce Baldovin (Río Cuarto, Córdoba, Argentina, 1928-1995)






Estoy tendiendo la cama, alisando las sábanas.
Un rayo de sol entra por la ventana, me resbala
                                    por las manos y cae al suelo, bajo el ropero.
Me detengo a mirarlo. A mirar el sol. Y cuando subo
                   la vista veo una mujer que me llama desde el espejo.
Me acerco al espejo. La mujer soy yo: Martina. La mujer
                                              mueve los labios, entrecierra los ojos.
Caen dos lágrimas por el espejo y cuando quiero secarle
                         las lágrimas, cuando quiero secarme las lágrimas
ella lanza un grito, retrocede, me da la espalda y huye.

El espejo queda vacío, y yo frente a él, sola.



 del Libro de María Libro de Isidro, Ediciones Argos, 1997


Presentación de Violines sin música en Aljaraque ( Club Social Bellavista )


sábado, 4 de agosto de 2018

Ángel González






Breves acotaciones para una biografía

 
Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo,
pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.




  




Malika El Bouzidi






MAR DE MI SUEÑO

Agua cristalina de color azul
espacio inmenso de mi sueño real
con olor marino y unas olas gigantes
déjame navegar en tu cuerpo ideal.
En tu espuma envuelvo mi cuerpo
y sobre la orilla la caracola de nácar
quiero viajar en la suave brisa
en el leve azul del inmenso mar.
Le susurré mis penas a la luna
con luces de mi alma invisibles.
Un barco hundido en tu fondo
besando las rocas y las olas sumergibles.
¡ Oh mar de mis sueños ¡
Al respirar el aire marino
en mis pulmones guardo tu olor
y llevaré mis recuerdos hasta tu fondo
para aliviar mi dolor.
¡Oh mar no rompas mi silencio
con el rugido de tu oleaje fuerte,
déjame soñar con tu sonido
y escuchar tu melodía en cada instante!
Sobre tu húmeda arena
quiero sentir el sabor de tu sal
y sumergirme como una sirena

dando una vuelta liberal.